“Los buques regresaron a sus bases permanentes en Crimea y el puerto de Novorossiysk”, ha informado este lunes la Flota rusa del mar Negro en un comunicado oficial, citado por la agencia Interfax.
Las maniobras, iniciadas el pasado 26 de enero, contaron con la participación de fragatas, patrulleros, buques antisubmarinos, navíos de diverso tipo pertrechados con misiles, barcos de desembarco, así como dragaminas.
Durante los simulacros, la Armada rusa efectuó una serie de ejercicios y capacitaciones sobre la organización de las comunicaciones, maniobras seguras en áreas con navegación intensiva y organización de la defensa antiaérea en el mar.
La Armada de Rusia realiza con regularidad simulacros navales en las aguas del mar Negro a fin de tener preparados a sus buques para cualquier escenario de enfrentamiento con buques de combate de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encabezada por EE.UU., en un momento de alta tensión entre Moscú y el Occidente.
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