• La sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en Moscú, la capital.
Publicada: lunes, 30 de noviembre de 2020 15:52

La Cancillería rusa denuncia en duros términos el asesinato del científico nuclear Mohsen Farijzade y alerta que este acto terrorista desestabilizará la región.

Expresamos nuestra seria preocupación por la naturaleza provocadora de este acto terrorista, que claramente tiene como objetivo desestabilizar la región y crear conflictos”, manifiesta el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en un comunicado emitido este lunes.

De este modo, la Cancillería rusa condena el asesinato de Mohsen Fajrizade, destacado científico nuclear, quien dirigía la Organización de Investigación e Innovación del Ministerio de Defensa de Irán, en un ataque terrorista múltiple en la ciudad de Absard, del condado de Damavand, situado al este de Teherán (capital).

La aludida Cartera hace un llamado también a evitar los actos que hagan escalar la tensión, alertando de las consecuencias peligrosas para la región de Asia Occidental.

 

Las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos y el régimen israelí de estar implicados en el asesinato de Fajrizade. De hecho, la cadena de noticias Press TV, citando a una fuente de inteligencia bajo condición de anonimato, ha revelado que los restos del armamento recolectado en la escena del atentado llevaban el logotipo y las especificaciones de la industria militar del régimen de Tel Aviv.

El Gobierno de Teherán ha prometido una dura respuesta a los autores de este vil crimen, asegurando que la venganza por la sangre de Fajrizade se materializará a su debido tiempo y lugar, y bajo ciertas circunstancias.

Fajrizade era uno de los científicos más influyentes y de alto rango de Irán. Además de sus actividades científicas y proyectos en la industria defensiva, el físico dirigió la producción del primer kit de prueba, de fabricación nacional, para el diagnóstico de coronavirus. Figuraba, asimismo, entre los cinco iraníes en la lista de las 500 personas más poderosas del mundo, elaborada por la revista estadounidense Foreign Policy.

Su asesinato ha desatado una ola de condenas a nivel internacional. Diferentes países, como Alemania, Bélgica, Siria, Turquía, Catar, China, Venezuela y Cuba, han censurado en duros términos el ataque terrorista y alertado de las consecuencias peligrosas de tales actos delictivos, que violan tanto el derecho internacional como los derechos humanos.

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