• El canciller ruso Serguéi Lavrov (dcha.) y su par iraquí, Foad Hosein, en una rueda de prensa celebrada en Moscú, capital rusa, 25 de noviembre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 25 de noviembre de 2020 18:37

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, considera imperante que Estados Unidos deje sus actos aventureros que ponen en peligro toda la región de Asia Occidental.

En una conferencia de prensa, celebrada este miércoles en Moscú, junto con su homólogo iraquí, Foad Husein, Lavrov ha dicho que la intervención de Estados Unidos y sus aliados en varios países de Asia Occidental y África, como Siria, Irak y Libia, no ha resultado en nada positivo para estas regiones.

Según el ministro de Asuntos Exteriores ruso, la injerencia del Occidente, en particular de Estados Unidos, no solo no mejoró la calidad de vida, sino que creó nuevos problemas, “provocó la propagación de la destrucción y la devastación en esos países”, obligando a sus ciudadanos, políticos y Gobiernos a intentar solucionarlos hoy día.

Lavrov ha dicho que lo que importa ahora es que la próxima Administración de EE.UU., que iniciará el próximo enero Joe Biden, se abstenga de recurrir a semejante aventurismo, porque “entraña muy serio peligro para toda la región” y el mundo.

En otra parte de sus declaraciones, Lavrov ha criticado los esfuerzos del Gobierno estadounidense, del presidente saliente Donald Trump, para normalizar los lazos de los países árabes con el régimen de Israel, y ha subrayado que estos acercamientos no deben ser una alternativa para la solución de la cuestión palestina.

 

El canciller iraquí, a su vez, ha agradecido al Gobierno ruso su contribución a la lucha conjunta contra el terrorismo y ha señalado el interés de Bagdad en continuar la colaboración con Moscú al respecto.

La “coalición” contra Daesh, encabezada por EE.UU., reconoció en febrero haber matado a 1370 civiles en Siria e Irak durante los últimos cinco años.

Esto mientras, según el balance ofrecido por el Alto Comisionado iraquí para los Derechos Humanos (IHCHR, por sus siglas en inglés), los bombardeos de la aludida “coalición” han dejado cerca de 12 000 civiles muertos en Siria e Irak.

Por otro lado, Libia vive una situación crítica desde 2011, cuando la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), liderada por EE.UU., intervino militarmente en dicho país so pretexto de restaurar la seguridad.

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