• La portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajárova, durante una entrevista en Moscú, la capital rusa, 14 de marzo de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 7 de marzo de 2020 7:53
Actualizada: domingo, 8 de marzo de 2020 20:08

La Cancillería rusa precisa que EE.UU. considera a Rusia y China como amenazas con el fin de dar legitimidad a sus actos provocativos.

Así lo dijo el viernes la portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajárova, denunciando que Estados Unidos se estaría planteando el uso de armas nucleares como una alternativa política. “Al parecer Washington decidió considerar el conflicto nuclear como una opción política real”, añadió.

En otra parte de sus declaraciones, la vocera declaró que Rusia está muy preocupada por las declaraciones de varios altos cargos estadounidenses que intentan utilizar el Tratado de Cielos Abiertos con fines políticos internos. “Estamos seriamente preocupados por las declaraciones de algunos altos cargos y parlamentarios de EE.UU. que intentan convertir el Tratado [de Cielos Abiertos] en una moneda de cambio en sus juegos políticos internos”, recalcó Zajárova.

En este sentido, Zajárova dijo que el país euroasiático considera este documento un mecanismo significativo para garantizar la seguridad europea y la transparencia en el ámbito militar, al igual que el documento de Viena de 2011 sobre medidas de fomento de la confianza y seguridad.

Un reporte publicado el octubre pasado por el diario estadounidense The Wall Street Journal dio a conocer que la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha tomado medidas para abandonar el citado acuerdo, de casi tres décadas, diseñado para reducir el riesgo a una presunta guerra entre Rusia y el Occidente al permitir que ambas partes realicen vuelos de reconocimiento sobre los territorios de los demás.

 

El Tratado de Cielos Abiertos, que fue firmado el 24 de marzo de 1992 en Helsinki (Finlandia), tiene como integrantes a la mayoría de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y autoriza a observadores militares a obtener imágenes de movimientos de tropas y buques en un vasto territorio desde la ciudad canadiense de Vancouver hasta el puerto de Vladivostok, en el Lejano Oriente ruso. El documento cuenta actualmente con 34 signatarios.

De igual modo, a principios de agosto pasado, Estados Unidos abandonó oficialmente el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés), acusando a Rusia de haberlo violado al “desarrollar en secreto” las armas que en el convenio se prohíben. La decisión provocó considerables críticas por parte de Rusia y otros países.

En reacción, Moscú suspendió su participación en el INF, pero al mismo tiempo dejó claro que no desea implicarse en una nueva carrera armamentista, mantiene sus propuestas de desarme, esperará a que la otra parte esté dispuesta a entablar conversaciones al respecto y avisó que adoptará una serie de medidas de represalia, incluidas las militares, si Washington continúa retirándose unilateralmente de los acuerdos bilaterales que ha suscrito.

alg/ktg/nsr/hnb