• El submarino nuclear ruso Yuri Dolgorukiy navega en aguas del norte de Rusia en una maniobra militar.
Publicada: jueves, 5 de marzo de 2020 11:26
Actualizada: sábado, 7 de marzo de 2020 19:43

El creciente despliegue de submarinos rusos en el norte de Europa y el masivo patrullaje de cazas de la OTAN amplía las posibilidades de una guerra a gran escala.

Un artículo publicado el miércoles en la revista estadounidense The National Interest resalta que los aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN, por sus siglas en inglés) están interceptando con más frecuencia que nunca cazas y submarinos de la Armada de Rusia.

De acuerdo con el informe, escrito por el experto militar David Axe, la Alianza ha incrementado sus vuelos después de que Rusia realizó en octubre de 2019 la mayor operación submarina de práctica desde la Guerra Fría cerca de aguas europeas.

Durante ese simulacro, ocho submarinos, incluidos seis barcos de propulsión nuclear, navegaron desde sus bases, en el norte de Rusia, hacia las aguas de los mares de Barents y luego de Noruega, en el norte de Europa.

Como consecuencia de esta operación marítima de gran envergadura, la OTAN desplegó más de una docena de aviones de patrulla en la región para rastrear los movimientos de los submarinos rusos, agrega el documento.

 

El artículo, además, se refiere a un reciente enfrentamiento entre Rusia y la OTAN ocurrido la semana pasada, cuando cazas británicos Typhoon y noruegos F-16 interceptaron un avión de patrulla marítima y de guerra antisubmarina Tu-142 en el espacio aéreo noruego.

“Estos crecientes enfrentamientos podrían considerarse la antesala preparatoria hacia una confrontación a gran escala entre ambas partes”, sostiene el documento.

La escalada de tensión entre Rusia y la OTAN se produce después de que EE.UU. y sus aliados atlánticos reforzaran su presencia militar y sus actividades de espionaje cerca de las fronteras marítimas rusas.

La Alianza Atlántica aún tiene previsto lanzar un gran simulacro, llamado Defender Europe 2020, que incluye el traslado a Europa de más de 30 000 unidades de equipos y más de 20 000 militares norteamericanos, Este ejercicio supone el mayor despliegue de EE.UU. en el bloque europeo en más de 25 años.

Moscú, a su vez, denuncia que el despliegue masivo de Fuerzas Armadas de EE.UU. y sus aliados occidentales, así como sus actividades, cerca de sus fronteras, constituyen una inadmisible amenaza directa a su seguridad nacional, por lo que asegura que dará una respuesta contundente a cualquier provocación.

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