El proceso del golpe de Estado contra Salvador Allende se inició con un paro de camiones, financiado por Estados Unidos. 45 años después, el mismo gremio paralizó a Chile en aparente protesta por la delincuencia, pero apuntando más arriba.
Los partidarios de los camioneros demandan incluso la caída del Gobierno. Por otra parte, según las encuestas, tres de cada cuatro chilenos rechaza al Gobierno, al Parlamento, a los partidos políticos y a los empresarios.
Alejandro Kirk, Santiago.
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