El jefe negociador del Gobierno para los diálogos de paz, Humberto de la Calle, ha anunciado que este proceso podría tener consecuencias funestas si no se concretan rápidamente los puntos que se vienen tratando en La Habana, capital de Cuba.
Los entendidos en el tema creen que esta posición del Gobierno es una forma de presión para que las conversaciones tomen un ritmo más rápido.
Los analistas consideran que el proceso primero debe tomar connotaciones de fondo como es la garantía de que no se repitan los abusos del pasado, y segundo, el cese bilateral del combate.
En las últimas horas, las FARC le han pedido al Gobierno nacional que garantice medidas para que no se escale más el conflicto armado. Por otra parte, también hicieron saber que ellos no fueron los responsables de las explosiones que ocurrieron en la ciudad de Bogotá (capital) la semana pasada.
Álvaro Altamiranda, Bogotá.
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