• El canciller del Portugal, Augusto Ernesto dos Santos Silva, reunido con el premier de Palestina, Muhamad Shtayeh, en Ramalá, 23 de diciembre de 2020.
Publicada: jueves, 24 de diciembre de 2020 10:21

Portugal, en rechazo a los pasos de EE.UU., afirma que no trasladará su embajada de Tel Aviv a Al-Quds (Jerusalén), hasta que se solucione la causa palestina.

Lisboa consideraría la posibilidad de trasladar su misión diplomática de Tel Aviv “sólo el día en que pudiera tener dos embajadas, en Palestina e Israel, y su sede en Jerusalén”, dijo el canciller portugués, Augusto Ernesto dos Santos Silva, en un encuentro sostenido el miércoles con el primer ministro palestino, Muhamad Shtayeh, en la oficina de este último en la ciudad cisjordana de Ramalá.

Dos Santos Silva puso de relieve que Portugal no seguirá los pasos de Estados Unidos respecto al cambio de embajada en los territorios ocupados, informó el miércoles la cadena televisa Arab 21 sobre la reunión en la que también participó el canciller palestino, Riyad al-Malki.

El ministro de Asuntos Exteriores portugués se referiría así a la decisión del presidente en funciones de EE.UU., Donald Trump, quien declaró Al-Quds como la capital del régimen israelí en diciembre de 2017 y trasladó la embajada estadounidense de Tel Aviv a la referida urbe, en mayo de 2018, en el marco del llamado “acuerdo del siglo”, un plan de Washington para poner fin al antiguo conflicto israelo-palestino, pero que es criticado por no tomar en cuenta la voluntad de los palestinos y arrebatarles sus derechos.

 

Shtayeh, por su parte, pidió al canciller portugués la realización de todos los esfuerzos posibles para que se implemente “el llamado del Parlamento portugués para que el Gobierno luso reconozca el Estado de Palestina”.

De hecho, los legisladores lusos aprobaron, por mayoría, el 12 de diciembre de 2014, una propuesta de carácter recomendatorio y dirigida el Ejecutivo del país europeo a fin de acelerar el reconocimiento oficial de Palestina como un Estado soberano e independiente.

Son muy pocos los países que han secundado a EE.UU. en el traslado de su representación diplomática a Al-Quds. Guatemala y Malawi están entre las pocas naciones que han decidido hacer caso omiso al clamor unánime de la comunidad internacional en contra de la medida norteamericana por considerar que esta solo socaba la paz en Asia Occidental, y prolonga el sufrimiento y la represión que enfrenta el pueblo de Palestina desde hace siete décadas.

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