• Manifestantes palestinos condenan la normalización de relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, en Naplusa, Cisjordania, 14 de agosto de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 18 de septiembre de 2020 14:48

El presidente del Parlamento iraní dice que la decisión de Abu Dhabi y Manama de normalizar lazos con Israel marca otro Día de la Nakba para los palestinos.

Los traidores a la causa palestina son cómplices de todos los crímenes de los sionistas; ellos besan con entusiasmo la mano del opresor y agarran la cara de los oprimidos y, así, marcaron otro Día de la Nakba (de la catástrofe) en el calendario palestino”, ha escrito este viernes Mohamad Baqer Qalibaf en su cuenta de Twitter.

El presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles) ha dejado claro que no habrá ninguna solución para el conflicto palestino-israelí sin la participación del pueblo palestino y ha asegurado que los traidores serán castigados.

Los comentarios de Qalibaf se producen después de que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin firmaran el martes acuerdos de normalización de relaciones con Israel en la Casa Blanca, pese al amplio rechazo del pueblo palestino. De este modo, estas dos monarquías del Golfo Pérsico, se convierten en el tercer y cuatro Estado árabe, respectivamente, en normalizar sus vínculos con el régimen de ocupación, tras Egipto (1979) y Jordania (1994).

 

Para justificar su polémica decisión, los gobernantes de Abu Dabi y Manama han afirmado que este acuerdo impulsará la “seguridad, estabilidad y prosperidad” de la región, mientras que el pueblo y los grupos palestinos aseguran que la normalización, considerada por ellos como una traición, no llevará a la paz, sino que sólo sirve a los intereses de Israel.

Los palestinos denuncian que el acercamiento a Israel va en contra de la Iniciativa de Paz Árabe, que condiciona el establecimiento de los lazos con Tel Aviv a que ese régimen se retire de los territorios ocupados en 1967 (la Franja de Gaza y Cisjordania) y a la formación de un Estado palestino soberano con la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) como capital.

Muchos palestinos comparan la normalización árabe-israelí, un suceso triste en la historia palestina, con el Día de la Nakba, que recuerda la creación de Israel y la expulsión de más de 750 000 palestinos de su territorio ancestral.

El primer ministro palestino, Mohamad Shtayeh, estimó que la firma de los acuerdos marca un día “sombrío” en la historia del mundo árabe y “una derrota” para instituciones como la Liga Árabe (LA), “que ya no están unidas, sino divididas”. “Se añadirá al calendario de la miseria palestina y quedará registrado como el de las fracturas árabes”, añadió.

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