• El presidente del Poder Judicial de Irán, Seyed Ebrahim Raisi.
Publicada: miércoles, 5 de agosto de 2020 23:38

Irán pide que se levanten de inmediato todas las sanciones contra El Líbano para “evitar una catástrofe humanitaria” tras la mortal explosión en Beirut.

“El esforzarse por la suspensión inmediata de las sanciones, para evitar una catástrofe humanitaria, debe figurar en la agenda de las asambleas internacionales y de los gobiernos que mantienen lazos de amistad con El Líbano”, urgió el presidente del Poder Judicial de Irán, Seyed Ebrahim Raisi, en un mensaje emitido el miércoles para expresar sus condolencias y apoyo al Gobierno y pueblo libaneses tras el incidente del martes en el puerto de Beirut, capital de El Líbano.

Raisi denunció, en concreto, las “brutales e inhumanas” sanciones impuestas en los últimos meses por “el régimen criminal de EE.UU. al pueblo de El Líbano”, circunstancia que ha supuesto “un obstáculo serio para abordar las necesidades esenciales” de los libaneses, alertó.

De igual modo, resaltó que el “doloroso” incidente en el puerto de Beirut tuvo lugar en un momento en el que el pueblo libanés sufre las “heridas causadas por la ocupación israelí y sus reiteradas agresiones”, así como “la presión de las brutales sanciones del régimen de EE.UU.”.

El titular del Poder Judicial persa aseguró también que el Consejo de Derechos Humanos de la República Islámica “realizará un seguimiento legal destinado a eliminar dichas presiones y defender los derechos” del pueblo libanés.

 

El Líbano se ha convertido en objeto de presiones, mayormente por parte de EE.UU., destinadas a suscitar discordias entre los libaneses con miras a evitar la influencia del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá). Beirut, no obstante, repudia dichos embargos, así como cualquier injerencia en sus asuntos internos.

Efectivamente, cientos de personas y entidades, principalmente aquellas con vínculos con Hezbolá, han sido sancionadas por EE.UU. en El Líbano. Washington ha anunciado restricciones a varias compañías farmacéuticas, organizaciones religiosas y grupos de alcance comunitario, así como bancos.

Entretanto, se advierte que la política de sanciones de EE.UU. contra El Líbano ha deteriorado la economía, por sí caótica, del país árabe.

Tras las explosiones que sacudieron el martes la zona del puerto de Beirut —con un saldo de al menos 135 muertos, 5000 heridos y más de 300 000 desplazados—, Washington y su aliado histórico en la región, Israel, expresaron su solidaridad con el pueblo libanés y le ofrecieron ayuda.

Sin embargo, varios expertos y figuras internacionales han considerado esta solidaridad una muestra de la hipocresía de EE.UU. con El Líbano.

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