• Ali Akbar Velayati, el asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán, en una rueda de prensa en Teherán, capital persa, 14 de noviembre de 2017.
Publicada: martes, 14 de noviembre de 2017 17:12

Un asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán ha expresado el deseo del país persa de que Saad Hariri permanezca como el primer ministro libanés.

“Irán y El Líbano son hermanos, están unidos y gozan de unas relaciones estratégicas. La renuncia del señor Hariri es un asunto interno y esperamos que, si así lo permiten las leyes nacionales, Hariri vuelva a El Líbano”, ha destacado este martes Ali Akbar Velayati, el asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán.

Asimismo, ha reiterado que el pueblo libanés debe decidir el futuro de Hariri, quien anunció su dimisión el pasado 4 de noviembre desde Arabia Saudí. Antes de que huyera a Riad (capital saudí), el pasado 3 de noviembre, el primer ministro libanés mantuvo una reunión con Velayati en Beirut (capital libanesa).

“Hariri alega que durante nuestro encuentro pidió a Irán dejar de intervenir en los asuntos de El Líbano, pero él (Hariri) no dijo tal cosa”, ha asegurado el político iraní.

Irán y El Líbano son hermanos, están unidos y gozan de unas relaciones estratégicas. La renuncia del señor Hariri es un asunto interno y esperamos que, si así lo permiten las leyes nacionales, Hariri vuelva a El Líbano”, destaca el asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán, Ali Akbar Velayati.

Tras explicar que la referida “reunión no fue tensa ni para nada agresiva”, ha dicho que estas acusaciones son “mentiras” y se deben a la instigación de “los saudíes y de los que no quieren que El Líbano viva en paz”.

En este contexto, ha denunciado que Arabia Saudí intenta avivar las tensiones, puesto que “no tolera una amistad estratégica” entre Teherán y Beirut.    

De igual modo, Velayati ha sostenido que Hariri propuso durante su encuentro mediar entre Irán y Arabia Saudí. “Yo le dije que no teníamos ningún problema en iniciar negociaciones, pero (le pedí que) dijera a los saudíes que dejen de cometer crímenes en Yemen, porque el conflicto en este país se resuelve solo mediante la diplomacia y no a través de bombardeos”, ha aseverado.

En su declaración de renuncia, Hariri acusó a Irán y al Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) de “intervenir en los asuntos internos” libaneses, una acusación rechazada rotundamente por las dos partes. Durante una entrevista televisada, celebrada el domingo en Riad, Hariri aseguró que volverá “muy pronto” a su país.

Su dimisión ha desatado especulaciones sobre si estaba retenido contra su voluntad o si había sido obligado a renunciar por Riad. Al respecto, las autoridades libanesas acusan a los saudíes de retenerlo y destacan que su renuncia fue una decisión dictada por Arabia Saudí para desestabilizar El Líbano e injerir en los asuntos internos del país.

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