Las voces en contra de las prácticas intervencionistas estadounidenses en Panamá se multiplican, en tanto que el Grupo Editorial El Siglo y La Estrella de Panamá (GESE) espera a que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) del Departamento del Tesoro estadounidense defina su futuro, tras ser incluido su principal accionista, Abdul Waked, en la Lista Clinton en 2016.
El embajador norteamericano en Panamá, John Feeley, lo había adelantado: no habría prórroga para una nueva licencia comercial general de operación para el conglomerado, que incluye el diario más antiguo del país, La Estrella de Panamá.
El 13 de julio pasado expiró la última extensión concedida por la OFAC a GESE; desde entonces, todo tipo de actores políticos y sociales se han sumado al rechazo de la injerencia estadounidense en la libertad de prensa panameña y en todos los ámbitos en los que interviene.
El Siglo y La Estrella de Panamá han debido reducir considerablemente su personal, y cancelar ediciones para conseguir continuar imprimiendo diarios. El Gobierno de Panamá, en tanto, insiste en que la decisión está en manos de Abdul Waked, su principal accionista.
Sara Morales Gallego, Ciudad de Panamá.
mhn/hnb

