• Soldados israelíes ofrecen tratamiento médico a su colega que sufrió heridos en un ataque de represalia palestino en la ciudad de Al-Jalil (Hebrón).
Publicada: jueves, 17 de diciembre de 2015 7:13

El Ministerio palestino de Exteriores advierte de que las políticas racistas del régimen israelí contra los palestinos ponen en riesgo la seguridad de los colonos y militares israelíes.

"La insistencia del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu en aplicar medidas represivas y racistas contra los palestinos no garantiza la seguridad de los israelíes, ya que el pueblo palestino unido frustrará todos los planes israelíes", señaló el miércoles la cartera palestina en un comunicado.

La insistencia del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu en aplicar medidas represivas y racistas contra los palestinos no garantiza la seguridad de los israelíes, ya que el pueblo palestino con mantenerse unido frustrará todos los planes israelíes", advirtió el miércoles el Ministerio palestino de Asuntos Exteriores.

Denunció también los crímenes incesantes de los militares israelíes contra los civiles palestinos, así como sus medidas restrictivas, entre ellas, la construcción de barricadas en la entrada de las localidades palestinas lo que ha limitado el movimiento de los palestinos.  

Asimismo, responsabilizó al premier israelí de la escalada de violencia en los territorios palestinos ocupados desatada por sus políticas que legitiman a los militares israelíes matar a cualquier palestino sospechoso de actos terroristas.

Manifestantes palestinos huyen de los disparos de los militares israelíes en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén).

 

La Cancillería palestina puso de manifiesto que el régimen de Tel Aviv sigue ofreciendo apoyo a los extremistas judíos pese a sus actos y, como ejemplo, mencionó el caso del bebé palestino de la familia Daubasha quemado vivo en la ciudad de Nablus, en la ocupada Cisjordania. A continuación, mencionó las declaraciones del ministro israelí de asuntos militares, Moshé Yaalon cuando dijo que Israel no quiere juzgar a los autores de la quema de dicha familia palestina.

La noche del pasado 30 de julio, un grupo de colonos israelíes atacó con cócteles molotov una casa palestina en la localidad de Kafr Duma, en Nablus. En este ataque murió quemado vivo un bebé de 18 meses, Ali Saad Daubasha. Nueve días después, el padre del niño, Saad, murió en el hospital de Soroka, donde había sido tratado por quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo. El pasado 6 de septiembre, también, la madre del niño palestino murió por la gravedad de sus quemaduras.

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