Publicada: martes, 24 de mayo de 2022 9:51

Los enemigos de la República Islámica de Irán volvieron a mostrar su hostilidad y asesinaron al coronel Hasan Sayad Jodayi, miembro del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en Teherán, capital iraní.

El mártir recibió cinco disparos en la cabeza cuando se encontraba en su coche en la puerta de su casa en el este de Teherán. Los atacantes, dos terroristas que viajaban en una motocicleta, se dieron a la fuga tras el acto criminal.

Irán; víctima del terrorismo

El país persa es una de las mayores víctimas del terrorismo en el mundo y hasta el momento más de 17 000 personas y funcionarios de la República Islámica de Irán han sido martirizados en actos terroristas.

Desde los primeros días de la victoria de la Revolución Islámica de Irán, que ha alterado todas las ecuaciones de la arrogancia global, este país ha sido blanco de la hostilidad de los enemigos y sus afiliados, incluido el grupúsculo terrorista Muyahidín Jalq (MKO). Este grupo asumió la responsabilidad del asesinato de 4583 ciudadanos iraníes solo desde el 4 de abril al 17 de marzo de 1983.

En los últimos años, Estados Unidos y el régimen israelí han ofrecido todo tipo de apoyo los grupos terroristas para desestabilizar a Irán y la región. Israel y EE.UU. han entrenado a estas bandas terroristas, enviado armas y equipo de comunicaciones para que estos grupos extremistas cometan crímenes horribles como asesinar a los científicos nucleares y comandantes militares del país persa.

Mohsen Fajrizade, Majid Shahriari, Masud Alim Mohammadi, Dariush Rezainejad, Mostafa Ahmadi Roshan y Reza Qashqaei, se encuentran entre los científicos de energía nuclear de Irán que fueron martirizados en los últimos años por mercenarios y agentes del servicio de inteligencia de Israel (el Mossad).

Además, en 3 de enero de 2020, el Ejército de Estados Unidos asesinó al comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, mientras se encontraba en una misión diplomática en Bagdad, capital iraquí.

Los objetivos de estos asesinatos

El principal objetivo de los enemigos con estos actos terroristas era impedir el crecimiento del poder y la influencia de Irán, así como detener el programa nuclear pacífico de Irán.

El asesinato de Syad Jodayi es parte de los interminables esfuerzos de la inteligencia israelí, junto con sus contrapartes occidentales, para impedir la influencia de Irán, así como detener el programa nuclear pacífico de Irán.

Los enemigos de la República Islámica de Irán creen que con estos actos terroristas pueden obstaculizar la implementación de los ideales de la Revolución Islámica, pero la nación iraní siempre ha seguido el camino de los mártires, y la sangre de los mártires garantiza la excelencia del Irán islámico.

El terrorismo estado de Israel

Si el terrorismo es el uso de la violencia para conseguir objetivos políticos, entonces la política de asesinatos selectivos de Israel es otra forma de terrorismo de Estado.

Desde su creación de facto en 1948, el régimen de Tel Aviv ha empleado la política de terror para lograr sus objetivos malvados. Según lo explicado, la actual política israelí debe ser reexaminada: los repetidos ataques contra la Franja de Gaza, las represiones en la ocupada Cisjordania y los asesinatos selectivos tanto en los territorios ocupados palestinos como más de allá de estas fronteras deben verse como actos de terrorismo.

El terrorismo israelí es una política integral que utiliza todo el poder de su aparato de seguridad en nombre de los intereses de su facto estado. Llamar “apartheid” a esta política, tan precisa como es la definición, no hace justicia por lo que ha hecho en la región durante más de siete décadas desde su creación. Es, simplemente, una política integral de terror de Estado.

El terrorismo de Israel ha matado a miles de personas en Palestina y otros Estados islámicos como Irán. El mundo ya no puede aceptar las afirmaciones de victimismo o autodefensa de Israel como justificación de su comportamiento criminal.

El enfoque terrorista de Israel hacia los países islámicos desestabiliza la región y viola el derecho internacional. El mundo debe rechazar sus justificaciones para la violencia masiva. Debemos llamar a Israel por lo que es: un estado terrorista.

Respuesta de Irán

Evidentemente, el reciente crimen de los enemigos, que ha ido acompañado del silencio de los países occidentales, no quedará sin respuesta, y tal y como, ha subrayado el presidente de la República Islámica de Irán, Ebrahim Raisi, la venganza de este gran mártir es inevitable.

A su vez, el comandante en jefe del CGRI de Irán, el general de división Hosein Salami, advirtió que el Cuerpo de Guardianes dará una “respuesta dura” a los implicados en ese crimen y hará “arrepentirse a los adversarios” del país. “Ningún acto malvado del enemigo quedará sin respuesta y congelaremos al enemigo en sus deseos”, avisó.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Mohamad Hosein Baqeri afirmó que el asesinato de Sayad Jodayi “ciertamente no quedará sin respuesta”.

De igual modo, el vicecanciller iraní para Asuntos Políticos, Ali Baqeri Kani, prometió vía Twitter, emplear todas las capacidades internacionales para castigar a los responsables del asesinato de Jodayi.

Irán ha demostrado que es capaz de atacar mucho más allá de sus fronteras, y el mejor ejemplo fue el ataque con misiles que lanzó contra una base estadounidense en Irak para vengarse del asesinato de Qasem Soleimani. Israel sabe que Irán no se quedará brazos cruzados, por la misma razón ha puesto en alerta máxima a sus embajadas en el mundo entero, para así reducir los posibles daños.

Hay que concluir así: la respuesta de Irán será definitiva, dura e inevitable, a diferencia de los atentados cometidos en los últimos daños que iban contra científicos o personas involucradas en el dossier nuclear, en esta ocasión atentaron contra la vida de una destacada figura antiterrorista del CGRI, así que Israel sabe bien que la némesis llegará, tarde o temprano.

Por Mohsen Khalif