Publicada: viernes, 17 de septiembre de 2021 9:57

Los invito a imaginarse el siguiente escenario. Seis presos se fugan de una cárcel de máxima seguridad de un régimen que ocupa y coloniza un territorio que no les pertenece.

Son seis presos que llevan varios años en las mazmorras de un recinto carcelario sometido a vejámenes, torturas y una detención denominada administrativa, lo que implica que no hay juicio, no hay acusaciones, sino que simplemente, se les deja morir lentamente bajo las leyes que el régimen ocupante ha establecido para los territorios sometidos a su control. Es la violación clara y concreta de las leyes internacionales y de los derechos que le asisten a los presos, sobre todo si se trata de prisioneros producto de decisiones políticas.

La cárcel mencionada está ubicada en las propias tierras en que el pueblo milenario, hoy ocupado por colonos extranjeros, cultiva sus huertas, apacienta sus rebaños de animales y desarrolla cotidianamente su vida. Es decir, son prisioneros, personas encarceladas en su propia tierra. Los cautivos mencionados al inicio del relato logran escapar gracias a su heroísmo, tenacidad e ingenio mostrado en buscar su libertad a como diera lugar. Un túnel excavado a punta de cucharas de comer fue la herramienta usada. Parte de los cautivos son nuevamente apresados y uno de ellos, producto de las golpizas, la tortura y los malos tratados recibidos por la policía y militares que lo detienen es herido de gravedad y se encuentra hospitalizado, sin que los captores informen su real estado.

 

Una realidad más dura que la ficción

Lo descrito no trata de una película hollywoodense estilo “sueños de fuga” protagonizada por Tim Robbins y Morgan Freeman donde ambos protagonistas, a pesar de estar encerrados en una cárcel dominada por la corrupción, el maltrato y la injusticia logran mantener su dignidad. No es un filme que haya llenado las taquillas de los cines del mundo o una producción de ficción. Lo que he relatado en párrafos anteriores es una historia real. Una triste y vergonzosa realidad donde los conceptos que podemos rescatar de la ficción fílmica refieren a valentía, dignidad, rebeldía ante la injusticia.

Lo que he narrado expone la fuga de seis prisioneros palestinos, encarcelados por el régimen sionista en la cárcel de Gilboa, en el norte de los territorios palestinos ocupados. Combatientes palestinos acusados de acciones consideradas como crímenes por el régimen nacionalsionista, que es el que ocupa sus tierras y asesina a sus hombres, mujeres y niños. Presos cuya lucha goza de toda la legitimidad que otorga el combate por la liberación de los movimientos y organizaciones de resistencia frente al ocupante a un régimen usurpador, que destina su política a exterminar al pueblo palestino. Esa fuga se concretó el 6 de septiembre pasado, cuando seis prisioneros palestinos pudieron escaparse de la prisión de Gilboa, un centro penitenciario de máxima seguridad del régimen israelí dejando en ridículo la supuesta super experiencia en vigilancia y seguridad del sionismo.

Las represalias sionistas no se dejaron esperar. Uno de los presos palestinos, Zakaria al-Zubaidi, como resultado de torturas durante su interrogatorio tras ser recapturado sufre, según sus familiares, de una severa conmoción cerebral. Golpeado en forma brutal por la soldadesca, la policía y miembros del servicio secreto sionista llamado Shin Beit. Zakaira al-Zubaidi según su propio abogado, tuvo que ser trasladado desde la prisión donde lo había reingresado a un hospital donde se reportó la extrema gravedad de su estado de salud. El abogado defensor de los presos detenidos sostuvo, en una entrevista para Al Mayadeen que el traslado del preso Al-Zubaidi para su tratamiento se produjo después de que fuera brutalmente golpeado, lo que le provocó una fractura debajo del ojo izquierdo.

Los familiares de este héroe palestino mantuvieron su versión, que Zakaira al-Zubaidi sufrió torturas con electricidad, golpes que significaron la mencionada conmoción cerebral y no contento con ello le fracturaron una pierna en base a los golpes propinados por los soldados y policías entrenados, para asesinar al pueblo palestino dentro de la política de ocupación y colonización que lleva a cabo el régimen nacional sionista que los ampara. Zakaria al-Zubaidi es uno de los líderes destacados de Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, rama militar del Movimiento Palestino de Liberación Nacional (Al-Fatah) de la región de Yenín, que ha estado encarcelado en prisiones israelíes durante años sin juicio, bajo detención administrativa. Las informaciones que tengo indican que el abogado defensor, Avigdor Feldman, había pedido con anterioridad al tribunal que trasladara al prisionero palestino a un hospital para que recibiera tratamiento, denunciando que los agentes israelíes habían ocultado el rostro de Al-Zubaidi, a las cámaras, durante la sesión judicial del sábado para ocultar sus heridas.

Al-Zubaida mostró al mundo su rostro hinchado por los golpes, sin poder caminar, interrogado con torturas propias de regímenes criminales como es el israelí. Zakaira al-Zubaidi, por declaraciones dadas a medios palestinos por su hermano, ha sido declarado con muerte cerebral sin que ello haya sido desmentido por el régimen nacionalsionista. Según medios israelíes, Zakaira al-Zubaidi fue llevado al hospital israelí de Rambam, y esto hace sospechar que efectivamente este héroe palestino esté con muerte cerebral, sabiendo que las fuerzas de ocupación no aceleran el traslado de prisioneros y detenidos a hospitales civiles a menos que estén expuestos a grandes daños y verdaderos riesgos vitales.

Ante esta situación y las advertencias dadas a conocer por los movimientos y organizaciones palestinas, respecto a que el actuar sionista podía ser en extremo sangriento, nos preguntamos: Cuál es la conducta y las declaraciones que emitirán: Las organizaciones de derechos humanos. La Alta Comisionada para los Derechos humanos de la ONU. Amnistía Internacional. Human Rights Watch y uno de sus voceros el chileno José Miguel Vivanco, que suele llenar sus trinos de denuncias contra el gobierno de Venezuela, Cuba, Nicaragua, pero calla obsequioso frente a los aliados de Estados Unidos. Qué dirán las cancillerías de los países europeos, que se llenan la boca respecto a la defensa de los derechos humanos, pero callan cómplices y obsequiosos ante el régimen más criminal de la actualidad como es el sionista.

La ocupación y colonización de Palestina, los ataques y desestabilización de El Líbano, Siria, Irak, por parte del régimen sionista establece, que no hay otra salida para la paz de Asia occidental y evitar la amenaza que representa el nacionalsionismo en el mundo, que hacer efectiva la política de boicot, desinversión y sanciones contra esta entidad tal como sucedió con el régimen de apartheid sudafricano. No habrá autodeterminación para palestina y libertad para su pueblo sin el fin del nacionalsionismo y ello lleva acompañado el hecho que no hay freno para la dignidad y valentía ofrecida por la lucha del pueblo palestino, ese que está defendiendo sus tierras fuera de las cárceles sionistas y aquel pueblo que combate en esa trinchera que significan las mazmorras israelíes.

Por: Pablo Jofré Leal