Publicada: domingo, 9 de octubre de 2016 13:02
Actualizada: domingo, 9 de octubre de 2016 20:03

El sitio en Alepo no sólo tiene asustados a terroristas, sino también a fuerzas especiales de EE.UU., Inglaterra, Francia e Israel, asesores a bandas violentas.

Esta razón ha motivado a Barack Obama a discutir la propuesta de atacar al Ejército sirio, así como insistir en la exigencia de una “zona de exclusión y corredores humanitarios”, cuyo único objetivo es romper el cerco, liberar a los terroristas y sus propios agentes especiales que allí se encuentran atrapados. Por ello, en la Casa Blanca ya se celebró una reunión entre responsables del Departamento de Estado, de la CIA y de la Junta de Jefes del Estado Mayor de EE.UU., para fijar una ofensiva contra las Fuerzas Armadas de Siria con el objeto supuesto de “hacer pagar” a Bashar al-Asad el precio por sus violaciones del alto el fuego, mermar su posibilidad de atacar a civiles en Alepo y presionar a Damasco para que se vuelva a sentar en la mesa de negociaciones. Es decir, crear una estrategia de caos controlado y continuar mintiendo al mundo sobre dicha intención profunda, destructiva, falaz, aprovechando una campaña mediática eficaz aunque anti ética en extremo.

La reciente propuesta realizada por Francia y España en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), vetada por Rusia debido a que se pretendía apoyar a la banda terrorista en Alepo, demuestra la desesperación e impotencia frente a la derrota prevista.

En ese sentido, si hay una táctica que destacar en la Derecha Internacional cuando no utiliza la fuerza bruta, es su extraordinaria capacidad para maquinar ideas proclives a sus intereses y materializarlas cueste lo que cueste. Los casos de Argentina, Paraguay, Honduras, Venezuela o Brasil en América Latina, por dar uno de los múltiples ejemplos, junto a lo ocurrido en España, son contundente demostración de habilidad en la arena política y de ella hay que obtener aprendizaje analítico.

En el caso del Partido Socialista Obrero Español-PSOE (hoy denominado PPSOE por la situación a la que ha llevado su crisis artificial propiciada por la línea de derecha de esta organización), el proceso adelantado indica una brillante idea a consolidar en la práctica: logar investir a Mariano Rajoy y continuar el sistema neoliberal afincado en el país.

Como se conoce, en las elecciones españolas no se pudo alcanzar la mayoría para formar gobierno pese a que el Partido Popular mantuvo en dos ocasiones un número alto aunque insuficiente de parlamentarios, debido a la oposición de Podemos y el PSOE, lo que derivó en las posibles terceras elecciones. Sin embargo, el conflicto gestado en su interior y las opciones que ofrece una “reestructuración” en el Partido Socialista Obrero Español, son una puerta para darle el mandato a Rajoy ya que plantea la posibilidad de abstenerse.

En esa lógica evidente, el mandatario ha dicho que no pone condiciones a quienes se abstengan para evitar el “disparate” de terceras elecciones…con él a la cabeza obviamente. Por su parte, en total coherencia, el portavoz de la nueva gestora del Partido Socialista Obrero Español, Mario Jiménez, ha descartado la posibilidad de poder formar un Gobierno alternativo al PP, sentenciando:"Lo que nos piden es no sólo investidura, sino también estabilidad, y el PSOE podrá consentir o no en la investidura, porque es algo que tendremos que debatir, pero en ningún caso le va a proporcionar estabilidad", en declaraciones ofrecidas al canal español La Sexta. Es decir, el negocio está completo pese a la retórica contraria.

Podemos e Izquierda Unida, a la vez que propusieron un gobierno alternativo de izquierda,  alertaron desde el primer momento de una estratagema liderada por el empresario de derecha y ex presidente, Felipe González, infiltrado en el PSOE como caballo de Troya, quien generó la debacle del partido con el fin de impedir una alianza progresista y favorecer al PP.

La realidad se confirma ya que, en dicha lógica, la posibilidad de que los “socialistas” se inclinen por abstenerse en la investidura de Rajoy se ha ratificado en tanto tal decisión será adoptada por el Comité Federal de la formación política…lo que se advierte como tendencia ya que el grupo parlamentario se ha reunido y la mayoría de los diputados que participaron en esta sesión se decantaron por la abstención a Mariano Rajoy o cualquier otro candidato del PP, para así evitar la celebración de terceras elecciones en España. Se ha dejado en claro que la gestora de la crisis interna no contempla ni la libertad de voto ni que haya diputados que voten en contra, haciendo hincapié en que es una orden para el conjunto de los parlamentarios. Además, se ha dicho que no hay duda de que el ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (obligado a renunciar), debe apoyar la posición política que definirá el comité federal pues “votará lo que establezcan los órganos del partido”.

Lo anterior trae tres reflexiones profundas para los movimientos progresistas que desean la justicia social por sobre el neoliberalismo del consumo y el amaestramiento de la población.

En primer lugar, analizar con prospectiva que las agencias de pensamiento neoliberal funcionan y crean condiciones para mantener el sistema, por lo cual la lucha por una sociedad en equidad debe ser permanente y estudiando la labor de estos sectores. El axioma es que la Derecha no descansa un minuto para sostener su poder y evalúa día a día su accionar.

En segundo lugar, el fundamento valórico de la corriente vasalla neocolonial no posee límites para romper la democracia pues su objetivo, dominación, se logra cueste lo que cueste y con los métodos que sean apropiados o necesarios a la coyuntura. En este sentido, el PSOE sabe a ciencia cierta que una tercera elección sería una debacle electoral para su organización debido a su debilidad ideológica, a su vaivén político y su falta de coherencia con los postulados del partido, ligados originariamente al pueblo y no a las oligarquías españolas, en contradicción con lo que está haciendo Felipe González y su directiva al amparar el Establecimiento.

En tercer lugar, las fuerzas progresistas y de izquierda deben consolidar una unidad que no rompa el ideario esencial basado en la construcción de la Equicracia, lo que exige disciplina, autocrítica, fortaleza y proactividad para crecer sin autofagia.

La conclusión planteada desde el comienzo de esta farsa política se haría realidad si no existe una situación fuerte que defina lo contrario: Rajoy sería elegido a través de argumentos ficticios. Sin embargo, la  única forma  de superar esta situación es que parlamentarios del PSOE, con dignidad y conciencia, se opongan o suceda una situación coyuntural. Se sabe que la oscilación de Sánchez ha finalizado en la abdicación ya que, si hubiera sido consecuente propiciando una alianza de sectores progresistas, no hubiera ocurrido que hoy es obligado a actuar como se le ordena pues "si el Comité Federal opta por la abstención, Pedro Sánchez lo acatará". Lo posible, aunque de difícil logro, es que las bases del PSOE se dividan demostrando que aún existen sectores que desean atacar la corrupción reinante y no aceptan que su organización se sume a este propósito.

No sin un propósito de manipulación se ha lanzado la “última encuesta”, organizada por agencias de propaganda aliadas con el PP, según las cuales en una hipotética tercera elección dicho partido obtendría la mayoría absoluta para gobernar apoyada por Ciudadanos, el PSOE se derrumbaría hasta sus niveles máximos y Podemos superaría a este último, por lo cual armar gobierno ahora es una excelente oportunidad que se ratificaría de igual modo.

Son las lecciones de la democracia conculcada. Desestabilizar países o “estabilizarlos” es una fórmula ideal.

Carlos Santa María
Carlos Santa María Carlos Santa María es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesor universitario, columnista de varios medios nacionales e internacionales y ha escrito dieciséis libros en el campo humano, político y pedagógico.

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