• Espionaje: ¿Quién entrega información a los terroristas?
Publicada: sábado, 3 de septiembre de 2016 10:54

En mayo de 2015, Al-Adnani, portavoz oficial de Daesh (ISIS-Estado Islámico-EIIL), fue capturado en la provincia iraquí de Al-Anbar por fuerzas de la Coalición.

Sin embargo, fue liberado posteriormente pues supuestamente se desconocía su rango en las filas del grupo terrorista... dirigiéndose de inmediato a Alepo para continuar el trabajo encargado. De igual modo, el líder de la banda radical, Ibrahim al-Samarrai (alias Abu Bakr al-Bagdadi), pasó casi un año (2004) bajo la custodia de las fuerzas estadounidenses en Irak como "detenido civil"…liberado posteriormente. Actualmente otro miembro dirigente de ISIS, el ex coronel Gulmurod Khalimov (de Tayikistán), es solicitado por EE.UU. ofreciendo tres millones de dólares de recompensa por información que ayude a capturar a quien fue entrenado por Washington entre 2003 y 2014, en cinco cursos de formación en Estados Unidos y Tayikistán, programa financiado por el Departamento de Estado estadounidense y organizado por la empresa de seguridad Blackwater Worldwide, hoy denominado Academi.  

Así, ahora ya reconfirmado que el líder de Daesh estuvo en cárceles controladas por EE.UU, que fue entrenado militarmente dos años por el servicio secreto de Israel y que fue cooptado por la CIA para ejercer el papel dirigente que posee, se confirma que las supuestas teorías de la conspiración son exactamente copias de la realidad, increibles aunque con tramas muy bien elaboradas por estrategas de alto nivel. Desconocer esta situación es poner al ser humano en niveles anteriores a la prehistoria pues todo ello sucede y es verídico. Como se ha verificado, al-Samarrai fue retenido en varios centros penitenciarios, entre ellos Camp Bucca y Camp Adder, lo que permitió la selección de jefes de la organización terrorista junto con la recopilación de información estratégica. Toda esta situación posee una lógica investigativa plena, irrefutable.

Profundizando al respecto, usualmente cuando se devela el intrincado laberinto de una acción encubierta, a través de los Medios se establece una contra propaganda identificándola como “teoría de la conspiración” con el fin de desacreditar lo encontrado y ponerlo al nivel de una simple sospecha que no tiene un fundamento sólido sino que es una ideación descabellada. No obstante, el cine, las series y la televisión ya han demostrado como no siempre son inventos sino que responde a una realidad muy bien elaborada por mentes que están especializadas en crear planes de alto nivel, sin ser detectados, que poseen opciones viables de ser ejecutadas “limpiamente” y con alta probabilidad de éxito.

Ante ello, se ha creado el Geopoder como disciplina que estudia el comportamiento político y geoestratégico de los Estados en su desarrollo nacional e internacional, los movimientos reales de un grupo, nación u organización, y la  interpretación dada por los Medios o sus representantes, los que deben ser evaluados desde una cosmovisión más profunda pues son juegos de paz o guerra que ocultan generalmente ejercicios en otra dirección que la expresada públicamente.

Por este mecanismo de investigación puede comprenderse lo que está ocurriendo en Siria e Irak donde “misteriosamente” ocurre que cuando se intenta destruir grupos terroristas, ya identificados plenamente en una locación particular, han migrado repentinamente dejando muchas veces a población civil no configurada como tal para que sea masacrada en vez de estos insurgentes, así como el escape en situaciones casi imposibles de resolver por parte de los “rebeldes civilizados”. Ello responde a la existencia de un espionaje de alta dimensión ejecutado en el campo mismo y de modo virtual donde, desde oficinas especializadas, se obtiene datos precisos de operaciones en escala o  particulares descubriendo comunicaciones directas, cifradas, e incluso con predicción matemática de la dirección que llevan determinados vuelos en posición de ataque.

Considerar que actualmente las guerras se desarrollan como antaño, debido a que se usa armas tradicionales y la realiza personal sin uniformes, es solamente parte de la imagen bélica que responde a una táctica pensada: hacer creer que el enemigo no posee tecnología e información de calidad que desnuda al opositor y lo expone gravemente.

En el caso de Daesh, Frente Al Nusra o Al Qaeda, además de la banda terrorista autodenominada “rebeldes moderados” o Ejército Libre Sirio, gran parte de su fuerza reside, además de entrenamiento concreto y financiación billonaria, en un sistema de comunicaciones basado en tecnología de punta tal como se ha descubierto en el campo de batalla, lo que ha permitido establecer que existe un proyecto en ejercicio para detectar movimientos de sus enemigos permitiendo repeler acciones o evitar ser encontrado, además de huir en  el momento propicio cuando serían exterminados.

Lo anterior confirma que existe una agencia de espionaje que coordina la información, la remite en tiempo y distancia en el momento preciso y con antelación a los hechos por ocurrir. Lo que ha quedado en evidencia es que potencias occidentales, emiratos y naciones del Medio Oriente, están vinculadas directamente a grupos terroristas facilitando información exacta sobre los planes del ejército sirio o iraquí cuando de atacarlos se trata. Las denuncias sobre puntos precisos donde se encuentra el grupo radical y el ataque impreciso cuando ya no está, confirman que la afirmación sobre espionaje de alta gama se está empleando para defender al extremismo.

Obviamente la prensa occidental no toca dicho tema pues significaría alertar al pueblo europeo de su propia acción en protección directa al terrorismo que dicen combatir y caerían rápidamente gobernantes como Hollande, Obama, Rajoy o Merkel, al conocerse dicha situación grave y peligrosa. El apoyo directo que dio Cameron quedará en anaqueles al dimitir y retirarse después de haber aportado una gran carga militar a Al Qaeda y Al Nusra.

Las series de televisión que se presentan como recreativas son en realidad trabajos de inteligencia que se reproducen en las pantallas exponiendo de modo tácito el proyecto y nivel que ha alcanzado el espionaje en el mundo, complementadas por propaganda del sistema. Sin desconocer la carga ideopolítica en contra de árabes, rusos, venezolanos, norcoreanos, chinos, que son continuamente identificados como “los malos”, también se descubre una propuesta sobre la educación tecno intelectual de la que se componen los descubrimientos de ataques en proceso.

Con documentación firme, Hadi al-Ameri, secretario general de la organización iraquí Badr y comandante de las fuerzas voluntarias, expuso el caso en que oficiales de EE.UU. ofrecieron falsas informaciones a las fuerzas iraquíes sobre el grupo terrorista Daesh, desviando la atención de sus tropas y exponiéndolos a una muerte segura al creer que se enfrentaban a un escaso número de terroristas en Al-Jalediya, cuando en realidad eran cientos puesto que se abatieron entre 600 a 700 integrantes de EIIL, afortunadamente logrando un nuevo fracaso de esta banda. Cabe destacar la confluencia de espionaje por intermedio de organizaciones filantrópicas como Médicos sin Fronteras (MSF), denunciada por presuntamente pertenecer a la inteligencia francesa según el embajador de Siria, Bashar Jaafari, quien negó la autoría del Gobierno sirio en el ataque al hospital apoyado por MSF en la localidad de Maarat, provincia de Idlib, al norte del país, entregando documentación que responsabiliza a EE.UU. y sus aliados. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos de Gran Bretaña, controlado por la inteligencia inglesa para proveer información en terreno a la Cruzada Occidental-Coalición, ha sido descubierto por fuentes alternativas como un órgano que entrega datos clasificados para mediar en el plano armado.

El Robot Pescador, revista virtual, ha indicado que el espionaje electrónico se ha intensificado a raíz del avance del gobierno sirio ante el EIIL. Conocimiento, experimentación y evaluación de las fuerzas aéreas, acierto en la proyección de vuelos, sistema de bloqueo en el S-300, recopilar datos sobre potentes radares de seguimiento y cómo podría ser cegado o bloqueado electrónicamente, son algunas de las tareas encomendadas a personal espía. Si se agrega que el Ejército sirio ha derribado un globo teledirigido que transportaba equipos de espionaje fabricados en EE.UU. y la eliminación de drones de reconocimiento, la pregunta es precisa: ¿con qué objetivo si no son para apoyar al ejército antiterrorista sirio o iraquí? Definitivamente la respuesta es que responden al objetivo fundamental que es obtener la superioridad espacial, detectar las acciones de otros países, informar a sus aliados las coordenadas donde atacarán o serán atacados y prevenir para la huida, que son algunas de las funciones potenciales de este aparataje científico. Lo anterior corrobora una relación directa entre información y escape de grupos terroristas. Este planteamiento está ampliamente documentado en un plan pensado con antelación y ejecutado en Siria e Irak por Daesh y sus asociados.

Finalmente, cabe destacar que pese a esta ayuda a las bandas de “rebeldes civilizados” que ejecutan canibalismo, tortura y decapitación como normas elementales de vida, el éxito militar y de conciencia patriótica en la ciudadanía logrado por ejércitos nacionales defensores de la soberanía, hace prever que el próximo año es factible la liberación de inmensos territorios ocupados por fuerzas invasoras, haciendo del triunfo estratégico la gran posibilidad de consolidar países autónomos y respetuosos de la humanización. Esta predicción tiene obstáculos, sin embargo, se cumplirá.

Carlos Santa María
Carlos Santa María Carlos Santa María es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesor universitario, columnista de varios medios nacionales e internacionales y ha escrito dieciséis libros en el campo humano, político y pedagógico.

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