• Vista general del Parlamento Europeo durante una sesión.
Publicada: miércoles, 19 de febrero de 2020 2:55
Actualizada: miércoles, 19 de febrero de 2020 3:31

La subcomisión de Defensa del Parlamento Europeo pide a los países europeos mayor compromiso con el desarme nuclear, ya que la seguridad de Europa “está en juego”.

Este martes, en un debate de cara a la revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear que se actualizará esta primavera, a los 50 años de su firma, la presidenta de la subcomisión de Defensa del Parlamento Europeo, la liberal francesa Nathalie Loiseau, ha destacado la importancia de reiterar este compromiso tras el fin del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés), pues lo que está “en juego” es la seguridad de Europa.

En un momento en el que las potencias usan su potencial nuclear para desestabilizar y chantajear y los grandes estados se alejan de sus compromisos, los países tendrán que examinar el Tratado de No Proliferación y comprometerse con medidas concretas, urge Loiseau.

A continuación, la presidenta de la Eurocámara ha afirmado que la prioridad de la Unión Europea (UE) es mantener este tratado como elemento central de la arquitectura de seguridad y contribuir con iniciativas que refuercen el control de armas y lleven a un desarme efectivo.

El Tratado INF se suscribió en 1987 entre la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y Estados Unidos para impedir a ambas partes poseer, producir o probar misiles nucleares y convencionales con un alcance de 500-5500 kilómetros, tanto nucleares como convencionales.

 

A principios de agosto de 2019, Estados Unidos abandonó oficialmente el Tratado INF, acusando a Rusia de violarlo “desarrollando en secreto” armas prohibidas en el convenio, también influyó en su decisión la renuencia de otros países, incluido China, a unirse a él.

Rusia avisó de que, si Estados Unidos abandonaba el tratado, los países que albergasen misiles estadounidenses se convertirían en potencial blanco de ataques rusos y, en reacción, suspendió su participación en el INF, pero al mismo tiempo dejó claro que no desea implicarse en una nueva carrera armamentista, mantiene sus propuestas de desarme, y esperará a que la otra parte esté dispuesta a entablar conversaciones al respecto.

Tras dejar el Tratado INF, EE.UU. también se retiró en 2002 del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM, por sus siglas en inglés) y ha comentado que no va a dialogar sobre una prórroga del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III, por sus siglas en inglés), temas que han suscitado gran preocupación en Rusia y otros países del mundo.

Durante los últimos años, Rusia ha modernizado gran parte de su armamento, incluidos misiles, cazas y tanques, para hacer frente a los posibles desafíos a su seguridad. De hecho, a finales de 2019, puso en servicio sus misiles hipersónicos Avangard, que cuentan con alcance intercontinental y capacidad para llevar armas convencionales y nucleares y, además, se mueven a 20 veces la velocidad del sonido.

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