Agradezco a quienes están aquí para confirmar una vez más su compromiso con los valores humanos, para decir que nada ha sido olvidado, que después de 100 años nos acordamos.
“Agradezco a quienes están aquí para confirmar una vez más su compromiso con los valores humanos, para decir que nada ha sido olvidado, que después de 100 años nos acordamos”, ha declarado el presidente armenio, Serzh Sargsián, tras depositar un ramo de flores en el monumento a las víctimas del genocidio, en las alturas de Ereván.
Sargsián ha agradecido su presencia a los asistentes. Entre ellos se encontraban los presidentes ruso Vladimir Putin, francés, François Hollande, serbio, Tomislav Nikolić y chipriota, Nicos Anastasiades.
El presidente ruso ha proclamado que “nada puede justificar las matanzas masivas”, y ha manifestado su participación en el duelo: “hoy compartimos el luto con el pueblo armenio”, ha dicho.

“Me inclino ante la memoria de las víctimas y vengo a decirles a mis amigos armenios que no olvidaremos jamás las tragedias que su pueblo ha padecido”, ha declarado a su vez Hollande.
El Gobierno de la República de Turquía, sucesora del Imperio Otomano, sostiene por su parte que las matanzas no obedecieron a un plan de exterminio sistemático de la población armenia, sino a enfrentamientos que califica de “guerra civil”, agravados por hambrunas, que acabaron con la vida de varios cientos de miles de armenios y de turcos étnicos.
El uso del término “genocidio” es delicado por sus implicaciones políticas y jurídicas, dada la imprescriptibilidad de los denominados “crímenes contra la humanidad”. En declaraciones formuladas el jueves, el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó las matanzas de los armenios como “terrible carnicería”, evitando el uso del problemático término.
También ayer jueves, el presidente alemán, Joachim Gauck, reconoció en Berlín la “corresponsabilidad” alemana en lo que él sí calificó de “genocidio”, al ser su país aliado del Imperio Otomano durante la guerra.

El miércoles, el Parlamento de Austria —que también era aliado de los otomanos— observó un minuto de silencio y empleó la palabra, lo que suscitó el enfado de las autoridades turcas, que calificaron la ceremonia de “insulto al pueblo turco contrario a los hechos” y llamaron a consultas a su embajador en Viena.
Recientemente, ha calificado también de “genocidio” el acontecimiento histórico el dirigente de la Iglesia Católica, el papa Francisco, y el Parlamento Europeo ha dirigido un llamado a Ankara para que admita el término.
El centenario ha sido conmemorado por armenios de distintas partes del mundo, como los iraníes, libaneses, franceses, estadounidenses y de otras nacionalidades.
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