• Arqueólogos trabajando en el yacimiento de La Boella en Cataluña.
Publicada: viernes, 19 de mayo de 2017 2:16

Arqueólogos españoles confían en hallar los más antiguos rastros hasta ahora de presencia humana en Cataluña, de entre 200.000 y 500.000 años atrás.

La excavación en cuestión, que se lleva a cabo en el yacimiento de La Boella (La Canonja, en el noreste del país), finalizará el 3 de junio. En sus primeros días, se han localizado ya herramientas de piedra y restos esqueléticos de grandes mamíferos y coprolitos (excrementos fosilizados) de hienas y grandes herbívoros.

En el yacimiento la Cala 1 se han extraído sedimentos que contienen cerámicas de época romana, y bajo esos niveles se han encontrado numerosos restos prehistóricos de sílex talladas, fechados de forma preliminar entre 200.000 y 500.000 años atrás.

Los hallazgos arqueopaleontológicos relacionados con los orígenes del poblamiento humano fuera de África son muy escasos en toda Eurasia. “Las primeras poblaciones humanas que llegaron a la península ibérica, hace un millón de años, eran muy reducidas, de pocos individuos”, explica el investigador del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) y codirector de la excavación Josep Vallverdú.

Interviene en la excavación un equipo multidisciplinar de 35 personas, compuesto por miembros del IPHES, del Museo de Ciencias Naturales de Madrid (MCNM), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas español (CSIC) y estudiantes. La excavación coincide con la publicación de un artículo científico sobre las dinámicas de competencia entre homínidos y otros grandes depredadores en el Barranco de La Boella hace un millón de años.

Las primeras poblaciones humanas que llegaron a la península ibérica, hace un millón de años, eran muy reducidas, de pocos individuos”, explica el investigador del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) y codirector de la excavación Josep Vallverdú.

 

Lo ha publicado la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, con Antonio Pineda (becario predoctoral del IPHES) y la codirectora de la excavación Palmira Saladié como investigadores responsables.

El artículo constata que homínidos y grandes carnívoros compartieron espacios en momentos en que los recursos eran abundantes, mostrando al mismo tiempo la capacidad de los primeros para subsistir en momentos de competencia acentuada. Está prevista la publicación de un segundo artículo que analiza una letrina de hienas y los coprolitos hallados en el yacimiento de La Mina de este barranco en campañas anteriores.

La investigación ha permitido caracterizar la morfología, composición y contenidos de los coprolitos de hiena y su comparación con una letrina que se recuperó en el nivel TD6.1 de la Gran Dolina, en la sierra de Atapuerca (Burgos, en el norte).

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