El alumno, informó el miércoles la cadena BBC, escribió que vivía en una “casa de terroristas” (terrorist house) en lugar de “casa adosada” (terraced house), mientras estaba completando una prueba escrita.
Los familiares del alumno y sus amigos lo tomaron como una broma y un error gracioso pero el profesor no tuvo la misma interpretación e inmediatamente llamó a la Policía para investigar el asunto como un caso de terrorismo.
Tras el aviso del profesor, agentes de la Policía de Lancashire, noroeste del Reino Unido, donde vive el mencionado alumno, acudieron a la casa del niño musulmán y, además de buscar la vivienda, examinaron el ordenador de la familia.
Según la familia, el niño ahora tiene miedo de escribir y, desde el incidente con la Policía, no ha vuelto a realizar sus tareas escritas por temor a que se repita la misma experiencia.
Por su parte la Policía rechazó que las investigaciones se hayan realizado a causa del error ortográfico del alumno no obstante, reconoció que no encontraron nada relacionado con el terrorismo en la "casa de terroristas" del niño musulmán.
La nueva ley antiterrorista del Reino Unido, que entró en vigor el julio de 2015, obliga a los centros educativos a vigilar a los estudiantes y avisar rápidamente a la Policía si es que sospechan que alguno de sus estudiantes está involucrado o en riesgo de radicalizarse.
Antes de la implementación de esta normativa, varios parlamentarios, además de personajes políticos y expertos en materia de seguridad, habían advertido al Gobierno británico de que “se pondrían en riesgo los valores democráticos y el Reino Unido se convertiría en una nación de sospechosos”.
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