• El presidente de EE.UU., Joe Biden, en la Casa Blanca en Washington, D.C., 4 de marzo de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 7 de marzo de 2021 1:29

El ataque de finales de febrero de EE.UU., bajo el mandato de Biden, contra Siria fue un regalo para los terroristas de Daesh, afirma un político estadounidense.

Por orden del presidente Joe Biden, a menos de un mes de instalarse en la Casa Blanca, las fuerzas estadounidenses bombardearon el 25 de febrero instalaciones de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi) en el este de Siria, cerca de la frontera con Irak.

En una entrevista concedida el sábado a la cadena Press TV, el exsenador republicano Richard Black por el estado de Virginia aseguró que dicho ataque favoreció al grupo terrorista Daesh, al que combaten las fuerzas populares iraquíes.

Las Al-Hashad Al-Shabi “han luchado principalmente contra Daesh y han sido muy efectivas. Por eso, cuando Estados Unidos las ataca, ayuda a los terroristas de Daesh en Irak y Siria”, indicó Black y puso de relieve que el ataque del Ejército estadounidense constituye una violación de la soberanía siria, así como del derecho internacional.

 

Los bombardeos estadounidenses se produjeron después de ataques desconocidos contra objetivos estadounidenses en Irak. En un primer caso, cohetes alcanzaron la Zona Verde en Bagdad (capital de Irak), donde se encuentra la embajada de Estados Unidos y, en otro episodio, fue atacada la base militar estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Erbil, en el norte del país árabe.

Al respecto, el exsenador norteamericano asegura que Washington, al acusar siempre a las fuerzas populares iraquíes de tales ataques en su contra, otorga a los terroristas “poder para desencadenar un ataque aéreo estadounidense contra sus enemigos cuando Daesh así lo desee”.

“Daesh dispara cohetes, culpamos a los combatientes iraquíes; Estados Unidos bombardea a las fuerzas iraquíes. Esa estrategia es injusta e inmoral”, agregó.

Tras el ataque en cuestión, muchos aseguraron que Biden sigue la misma política hostil que sus antecesores Donald Trump y Barack Obama, adoptaron respecto a Siria. Esto mientras, el actual mandatario estadounidense había criticado las políticas y acciones de su predecesor republicano, alertando que aumentarían el peligro de una guerra en la región de Asia Occidental.

Las autoridades sirias e iraquíes acusan a EE.UU. de instrumentalizar a Daesh para socavar la seguridad y la estabilidad de todos los países que representan una amenaza para la seguridad del régimen de Israel en la región. Además, aseguran que Washington usa a Daesh como un pretexto para justificar su presencia militar en los territorios de Siria e Irak.

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