• Doble excusa migratoria de Biden y el gran negocio de cárceles
Publicada: domingo, 28 de febrero de 2021 19:32

La Administración Joe Biden sigue el legado migratorio de su antecesor con deportaciones y separaciones familiares, así como campos de concentración.

Tras una discusión con su esposo esta mujer llamó a la Policía, sin saber las consecuencias de lo que iba a ocurrir. Dado que el esposo es inmigrante, en lugar de asistirle, los oficiales más bien pasaron al hombre a custodia de las autoridades migratorias. Ya van 8 meses de encierro entre abusos y la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

Durante la administración de expresidente de EE.UU. Donald Trump las medidas draconianas migratorias significaban que un inmigrante podía perder su estatus por minucias como pasarse una luz roja o como en este caso, por una disputa doméstica. Deportación en muchos casos, pero hoy en día, incluso la sentencia de muerte en prisiones privadas abarrotadas de gente y en condiciones insalubres, donde además se utiliza la violencia para acallar las demandas de justicia.

Se suponía que la fórmula Biden/Harris iba a cambiar las cosas. Al contrario, la actual administración ni siquiera cumple los cien días y el gran negocio de las cárceles de inmigrantes continúa. Y es que la mayor parte de estos campos de concentración pertenecen a corporaciones que contribuyen económicamente a las campañas y carreras políticas, tanto de Republicanos, así como Demócratas.

Es así que el infame campo de concentración de niños de Homestead, en el sur del Estado de Florida, podría abrir sus puertas una vez más, para llenarle los bolsillos a los oligarcas y a sus sirvientes en la burocracia. Así, la raíz del problema persiste.

En este video de 2018, la actual Vicepresidenta, Kamala Harris, junto a otros Demócratas denunciaba las detenciones y desapariciones forzadas de niños inmigrantes. Pero hoy, amnesia, silencio y complicidad, volver atrás como si nada hubiese ocurrido. Pareciera que la retorica pro migratoria de los Demócratas solo ocurre en tiempo de elecciones.

Marcelo Sanchez, Miami.

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