• El exdirector del FBI, James Comey, se da la mano con el presidente saliente de EE.UU. Donald Trump, el 22 de enero de 2017. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 18 de enero de 2021 1:51

Un exdirector del FBI alerta que EE.UU. afronta días peligrosos ante la salida de Trump y cree que es mejor no enjuiciar al mandatario por el asalto al Capitolio.

James Comey, exfuncionario del Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés), aseguró que nunca ha visto a un adulto con mayor necesidad de reafirmación que Donald Trump. Solo lo he visto en niños de dos o tres años, remarcó. 

La reafirmación es como el aire. La necesita constantemente y eso es lo que hace es que los próximos siete días sean tan peligrosos en Estados Unidos, porque él siente que la reafirmación se le está escurriendo entre los dedos y, sin duda, se siente traicionado por quienes le rodean”, agregó Comey.

A juicio de Comey, el mandatario saliente de Estados Unidos, Donald Trump, debe ser condenado por el Senado, pero no enjuiciado penalmente por incitar la violencia en el Capitolio. “El país estaría mejor si no le dieran la plataforma que ofrecería una acusación durante los próximos tres años”, indicó.

 

Ante la posibilidad de que se produzcan nuevos disturbios en los próximos días o semanas en el país norteamericano, el funcionario aseguró estar “preocupado”. “Hay personas armadas y perturbadas que creen que su país les está siendo arrebatado, y eso constituye una amenaza que las autoridades de Estados Unidos deben tomarse muy en serio”, subrayó Comey.

Siguiendo esta misma tónica, el antiguo director del FBI, despedido por Trump en 2017, comparó al mandatario saliente con “un capo mafioso”. “Hay algo de amenazador en él que se siente en privado, pero no en público. Lo he notado cuando he estado sentado cerca de él. Constantemente me recordaba a un capo mafioso, porque he conocido a muchos capos de la mafia y he ayudado a meterles en la cárcel”, recalcó.

En vísperas de la investidura del demócrata Joe Biden el próximo 20 de enero como presidente de EE.UU., el país norteamericano vivió un caos nunca experimentado. El 6 de enero, seguidores del presidente republicano asaltaron el edificio del Capitolio, sede del Congreso, para denunciar un supuesto “fraude” electoral en las elecciones del pasado 3 de noviembre.

En esta misma línea, todas las capitales de los 50 estados de EE.UU. están en alerta máxima ante las posibles protestas de los simpatizantes del mandatario saliente. Todo esto, para evitar una violencia similar a la que se produjo en el Capitolio.

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