• Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), ofrece una rueda de prensa. (Foto: Reuters)
Publicada: jueves, 14 de enero de 2021 2:36

La oenegé HRW insta al presidente electo de EE.UU., Joe Biden, a apostar por la defensa de los derechos humanos en el mundo y dejar atrás el legado de Trump.

“Después de cuatro años de indiferencia y hostilidad por parte de [presidente saliente de EE.UU., Donald] Trump hacia los derechos humanos, incluida su incitación a un asalto al Capitolio por un grupo de partidarios de Trump, la elección de Biden brinda una oportunidad para un cambio fundamental”, señaló Kenneth Roth, director ejecutivo de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW), en su ensayo introductorio del Informe Mundial 2021, difundido el miércoles en el sitio web de la oenegé.

Roth sostuvo que Biden debería cooperar con los demás líderes globales que buscan afianzar la defensa de los derechos humanos en todo el mundo y, al mismo tiempo, recalcó que la nueva Administración demócrata debería tratar de consolidar el respeto por los derechos humanos en la política estadounidense para que tengan más probabilidades de sobrevivir a futuros cambios radicales entre administraciones, una situación inédita que se ha convertido en una característica nunca vista hasta ahora en el panorama político del país norteamericano.

“El desprecio de Trump por los derechos humanos en su país y las estrechas relaciones con autócratas en el extranjero erosionaron gravemente la credibilidad de EE.UU. en la esfera internacional”, prosiguió, para luego agregar que las denuncias de Washington formuladas contra “Venezuela, Cuba o Irán” en este campo han demostrado la doble vara de medir que el país norteamericano suele usar en cuanto le toca condenar a los países aliados, a saber, “Egipto, Arabia Saudí o Israel”.

 

Los cuatro años del mandato del líder republicano, continuó, han evidenciado que Washington es un actor importante, pero no indispensable, en la defensa de los derechos humanos. Es más, explicó, “muchos otros gobiernos trataron la retirada de Trump como un motivo de determinación en lugar de desesperación, y dieron un paso al frente para proteger los derechos humanos”.

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