• Militares estadounidenses caminan hacia helicópteros durante una operación en la provincia afgana de Helmand, 2 de julio de 2009 (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 18 de noviembre de 2020 11:18
Actualizada: viernes, 20 de noviembre de 2020 18:28

En una rara reprimenda a Trump, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha advertido del peligro que supondría la retirada prematura de Afganistán.

El precio por irse demasiado pronto o de manera descoordinada podría ser muy alto. Afganistán corre el riesgo de convertirse una vez más en una plataforma para que los terroristas internacionales planifiquen y organicen ataques en nuestras tierras natales. Daesh podría reconstruir en Afganistán el califato terrorista que perdió en Siria y Irak”, sostuvo Stoltenberg en un comunicado enviado el martes a la cadena estadounidense CNN.

El número uno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también señaló que la Alianza Atlántica entró en Afganistán tras los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos para asegurarse de que nunca volvería a ser un refugio seguro para los terroristas internacionales.

Al respecto, recordó que cientos de miles de soldados de Europa y más allá han estado hombro con hombro con las tropas estadounidenses en el país asiático y más de mil de ellos “han pagado el precio máximo”.

Stoltenberg pidió a todos los aliados de la OTAN que cumplan con su compromiso y se retiren cuando sea el momento adecuado. “Fuimos juntos a Afganistán. Y cuando sea el momento adecuado, debemos irnos juntos de manera coordinada y ordenada. Cuento con todos los aliados de la OTAN para cumplir con este compromiso, por nuestra propia seguridad”, subrayó.

 

El Departamento de Defensa de EE.UU. (Pentágono) anunció el martes una significativa reducción de tropas en Afganistán e Irak, a 2500 militares en cada país, y enfatizó que este plan es una decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump. Washington tiene previsto implementar su proyecto hasta el 15 de enero de 2021, es decir antes de que el inquilino de la Casa Blanca deje el cargo.

Al parecer, Trump intenta, de esta manera, cumplir con la promesa que hizo en 2016 antes de llegar a la Casa Blanca, o sea, retirar totalmente a las tropas estadounidenses de Afganistán, país en el que EE.UU. está presente desde 2001.

Tras 19 años de presencia de las tropas estadounidenses y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en Afganistán para combatir al terrorismo, la inseguridad sigue reinando en el territorio afgano y ha coadyuvado a la expansión de grupos extremistas, como Daesh.

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