• El despertar de la revolución ciudadana en EEUU contra racismo
Publicada: domingo, 14 de junio de 2020 15:43
Actualizada: lunes, 15 de junio de 2020 18:23

La muerte de George Floyd es la peor pesadilla del Gobierno de Donald Trump. Ni siquiera la COVID-19 impide la revolución ciudadana que va en marcha en EE.UU.

Así es como los estadounidenses ingresan en la tercera semana de revolución ciudadana. Armados de sus voces, pero enfrentados a tanquetas, balas, palos, batones, gases, arrestos y casi todo tipo de violencia imaginable. En las calles, la gente empieza a despertar al racismo, la desigualdad y sobretodo, sus derechos.

Por ello los marchistas se mantienen firmes en sus demandas de eliminar a la Policía como institución, a la vez que se reforma el sistema penal que respalda la impunidad de los uniformados. Pero las exigencias no sólo se limitan a las agencias policiales.

A medida que las protestas han continuado en Estados Unidos, cada caso de brutalidad policial, particularmente en la ciudad de Miami, ha salido a relucir en las demandas de los participantes de estos eventos que en algunos casos se tornan demasiado violentos pero revelan realmente lo que los ciudadanos sienten con respecto a sus autoridades y a la forma en las que estas manejan el tema de la seguridad ciudadana.

A Fransuá (Francois) la Policía de Miami le dejó la cara así en 2013. Hasta hoy, el oficial de Policía sigue libre. En otro rincón de la ciudad, a medida que avanza la marcha, otro ciudadano recuerda a otra víctima de la brutalidad policial.

Cada espacio de esta ciudad parece contar la misma historia: la de un negro o latino pereciendo a manos de policías abusivos y también, la “otra” historia, la de profunda desigualdad y exclusión social. Por ello todas estas personas marchan, para que nunca más se repita la misma historia.

Marcelo Sánchez, Miami (Florida).

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