• Un vehículo militar estadounidense conduce desde el norte de Irak a la ciudad siria de Al-Qamishli, 26 de octubre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 7 de febrero de 2020 17:25

Los contribuyentes estadounidenses han gastado más de 2 billones dólares por la guerra en Irak, durante casi 17 años de su presencia infructífera en el país árabe.

Un artículo citado por el portal estadounidense The Business Insider señala que los contribuyentes estadounidenses, cada uno, ha pagado un promedio de 8000 dólares y en total más de 2 billones de dólares por la guerra en Irak.

La autora del texto, Neta Crawford, explicó que la cifra no solo implica los fondos asignados al Departamento de Defensa de EE.UU. (Pentágono) para la guerra, sino, también, abarca los gastos del Departamento de Estado. Asimismo, incluye el cuidado de los veteranos de la guerra y los intereses de la deuda contraída para financiar las acciones militares del país norteamericano en su participación militar en el país árabe.

Crawford ha afirmado que el Pentágono ha recibido, desde 2003 hasta el año fiscal 2019, cerca de 838 000 millones en virtud de fondos de “emergencia” y “operación de contingencia en el extranjero”, en especial, en Irak, lo que incluye el dinero dedicado a la llamada lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en Siria e Irak desde 2014.

 

Al respecto, ha anunciado que el presupuesto “base” del Pentágono, aquellos fondos necesarios para mantener operativo el Departamento de forma continua, también se ha sumado. El aumento incluye gastos aumentados para una mayor seguridad en las bases, bonos de alistamiento y reenganche, aumento en la paga militar y los costos de atención médica de los soldados.

De acuerdo con el texto, desde los atentados del 11 de septiembre de 2011, estos incrementos han alcanzado casi 800 000 millones de dólares, estimando que solo 382 000 millones se han gastado para la guerra en Irak.

Después de que el Gobierno de Bagdad se alzara con la victoria frente a los terroristas de Daesh en diciembre de 2017, las autoridades estadounidenses prometieron “reducir gradualmente” su presencia en territorio iraquí; no obstante, en agosto de 2018 Washington aseguró que el contingente norteamericano permanecerá en Irak “el tiempo que sea necesario”.

Tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani junto a otros de sus compañeros el pasado 3 de enero por EE.UU. en Irak, se agravó todavía más la divergencia entre Washington y Bagdad sobre la presencia norteamericana en el país árabe.

Después del asesinato de Soleimani, Irak ha exigido la salida de las fuerzas estadounidenses de su suelo, acordando que “la única solución para la crisis” en su país es la retirada de las tropas norteamericanas.

En este sentido, el Parlamento de Irak aprobó el pasado 5 de enero una moción que exige la expulsión de las tropas estadounidenses del país, por lo que califica de “ilegal” la presencia de soldados de EE.UU. en Irak.

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