• Miembros de la 173ª Brigada Aerotransportada de los EE.UU. participan en los ejercicios militares de ‘Iron Sword’, 24 de noviembre de 2016.
Publicada: jueves, 11 de enero de 2018 7:15

Un alto cargo del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSC, por sus siglas en inglés) propuso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reducir las fuerzas armadas estadounidenses en Europa del Este para mandar una señal de mejoría en las relaciones con Rusia.

Kevin Harrington, alto funcionario del NSC para la planificación estratégica, sugirió a Trump en febrero de 2017 que sería conveniente retirar las tropas estadounidenses cercanas a las fronteras rusas para establecer una mejoría de relaciones con el Gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin, según informó el martes el diario neoyorquino Daily Beast.

Según informes citados por el periódico, la propuesta buscaba “reafirmar nuestros intereses dentro del contexto de una nueva relación con Rusia”, comentó bajo condición de anonimato un exempleado de la Administración estadounidense presente en la conversación de Harrington con el presidente.

Para Harrington las sanciones económicas contra Rusia eran perjudiciales para Estados Unidos, por eso, consideraba que reubicar o retirar las fuerzas estadounidenses desplazadas en los países bálticos complacería al Kremlin y, como resultado, Putin se prestaría a cooperar con el nuevo Gobierno, presiddo por Trump, en la reconstrucción de las relaciones bilaterales rotas bajo mandato del expresidente Barack Obama (2009-2017), conforme el diario.

 

La idea de Harrington, explicó el exfuncionario, fue desacertada por los asesores del Despacho Oval y, con la estrategia que se tomó en aquel entonces, añadió, el Kremlin percibió que Estados Unidos no solo no cambiaría su retórica antirrusa, sino que impondría nuevas y adicionales medidas provocativas en relación con Siria y Ucrania.

Las relaciones entre Rusia y EE.UU. se empeoraron cuando en 2014 comenzó la crisis de Ucrania que derivó en la posterior anexión de Crimea a la Federación Rusa. A raíz de ello, la Casa Blanca aprobó varios paquetes de sanciones contra Moscú, vigentes hasta ahora.

Por otro lado, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encabezado por el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono), inicio su mayor despliegue masivo de fuerzas militares desde el fin de la Guerra Fría a las regiones orientales de Europa. Un hecho que Moscú considera peligroso no solo para su seguridad, sino para toda la región y el mundo, en general.

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