Publicada: viernes, 4 de agosto de 2017 11:01

Entra en su tercer año, el acuerdo nuclear alcanzado entre Irán y el Grupo 5+1 (Rusia, EEUU, Reino Unido, Francia, China más Alemania), no obstante, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, ha sumido en incertidumbre su implementación.

En este artículo pretendemos estudiar los motivos de EEUU para presionar a Irán y cuestionar el acuerdo nuclear, además de analizar las consecuencias que podría tener para Washington la violación de dicho acuerdo.

Trump contra el acuerdo nuclear

Desde los primeros días de las campañas electorales para las presidenciales de 2016, de EEUU, el magnate republicano empezó a calificar el acuerdo nuclear como un pacto malo, insistiendo en la necesidad de anularlo o renegociarlo, para convertirlo, en su opinión, en un pacto bueno. Su posición es que este acuerdo, otorga a Irán una mayor influencia a nivel regional e internacional.

En este mismo contexto, un reciente informe del diario New York Times, indicó que Trump ha pedido a sus asesores de seguridad nacional, que le proporcionen cualquier opción que permita a EEUU salir del acuerdo. Él les pidió encontrar algún pretexto como, por ejemplo,  decir que Irán está violando los términos del tratado. En una reunión con su jefe de gabinete, Trump pidió estas opciones para liberar a su país del compromiso suscrito, y cuando vio que no hay ninguna, quedó desconcertado.

Esta situación respecto al tratado nuclear, no se limita a nivel local estadounidense. En la escena internacional, también ha quedado comprobado el respeto de Teherán hacia el compromiso respecto al acuerdo. La Agencia Internacional de Energía Atómica, como única entidad aceptada, por parte de los países involucrados, para monitorear la parte nuclear del tratado, ha señalado, en 7 oportunidades, que Irán acata el pacto. 

En este contexto, la Jefa de la Diplomacia Europea, Federica Mogherini, en una entrevista concedida a Reuters manifestó: “Hemos dejado muy claro, desde el principio y seguiremos haciéndolo. En primer lugar, un año después de su implementación, ha traído buenos resultados para el resto del mundo, incluidos los estadounidenses y europeos y, (en segundo) la UE se ha comprometido a preservar y aplicar el acuerdo”.

Presiones para provocar a Irán

Ante una situación bastante desesperanzadora para Trump, y ante la posición de apoyo adoptada por la comunidad internacional y las partes involucradas en el acuerdo nuclear iraní, el magnate republicano ha recurrido a otra medida para socavar el tratado, es decir, imponer sanciones.

El Congreso y Senado de EEUU aprobaron un proyecto de ley que impone nuevas sanciones contra los sectores vinculados al programa de misiles de Irán. Alegan que el programa misilístico iraní, supone un gran peligro para sus intereses nacionales, y que además constituye una violación al acuerdo nuclear. Esto mientras, tanto la Comisión Conjunta Supervisora de la implementación del acuerdo, como la ONU, han ratificado que las pruebas de misiles no violan el acuerdo. En este mismo, sentido hay que aclarar que el texto del pacto y la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, han señalado muy claramente, que Irán no puede probar o desarrollar misiles que puedan portar cabezas nucleares, sin prohibir la prueba de otro tipo de misiles.

Trump, además de sus medidas unilaterales, ha comenzado a unir a más países con el fin de presionar la economía del país persa. En su viaje a Alemania para participar en la Cumbre de G20, el magnate republicano urgió a los altos representantes de los países miembros, a no comerciar con el país persa para presionar a la economía iraní.

La estrategia que persigue estas nuevas medidas de Trump, es decir, imponer sanciones y unir a los países a no mantener lazos comerciales con Irán, busca provocar a Teherán para que, en una reacción de descontento y bajo tanta presión,  anuncie su salida del pacto.

Sin embargo, ante estas medidas, Irán sigue insistiendo en que el acuerdo es multilateral y un solo país, aunque se trate de EEUU, no puede cancelarlo. Al mismo tiempo, está adoptando medidas recíprocas en su parlamento para contrarrestar las medidas de la administración de Trump.

“(Los estadounidenses) quieren revocar el acuerdo nuclear a expensas de Irán, o tratan de obligarlo a retirarse de él, pero Irán seguirá cumpliendo el acuerdo, siempre y cuando goce de sus beneficios (…) Adoptaremos contramedidas, pero con perspicacia. En todo caso no beneficiaremos al señor Trump”, lo dijo el vicecanciller iraní para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Seyed Abás Araqchi.

¿Qué pasaría si Trump rompe el acuerdo nuclear?

Nada más llegado al poder en EEUU, el presidente Donald Trump, ha empezado a retar los acuerdos internacionales, en los que está involucrado el país. En este sentido, se puede señalar el acuerdo de normalización de lazos con Cuba, salir del Acuerdo de Asociación Transpacífico o TPP, además de retirarse del acuerdo de París sobre cambio climático, y ahora que se opone al acuerdo nuclear. Excepto el pacto con Cuba, que es de carácter bilateral, el resto de los tratados son internacionales. Todo esto ha dado como resultado algo obvio: EEUU está deteriorando su imagen de manera muy acelerada. La actual administración estadounidense está mostrando que EEUU no es un país fiable para temas de gran importancia, para cuestiones que requieren de un compromiso sólido, estable y duradero, y menos aún, que no tiene la mínima nobleza e interés de honrar los compromisos adquiridos. Por lo tanto, esta pérdida de credibilidad política, económica y moral, hará que poco a poco el país se quede aislado, a nivel internacional, y provoque una insistente crítica y paulatino rechazo de otros bloques o gobiernos que tengas posiciones diferentes.

En este sentido, se puede señalar la oposición de la Unión Europea a medidas unilaterales de Washington contra Rusia e Irán. Como ejemplo, podemos destacar la postura alemana contra EEUU por las últimas sanciones contra Moscú. En un tono poco diplomático y que amenaza con desatar nuevas tormentas en las relaciones entre Alemania y Estados Unidos, la ministra de Economía alemana, la socialdemócrata, Brigitte Zypries, calificó el pasado lunes como “ilegal”, el nuevo paquete de sanciones aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado de EE UU la semana pasada. Zypries reclamó, además, a la Unión Europea, que tome medidas contra EE UU si el presidente Donald Trump —que, además, tendrá poder limitado para retirar estas sanciones, según la norma aprobada— las ratifica finalmente.  

Con todo lo expuesto, hay que decir que un Estados Unidos, liderado por un inexperto político como Donald Trump, que día a día muestra como insiste en nadar a contra corriente, se verá marginado paulatinamente a nivel internacional. La violación de acuerdos como el nuclear iraní o  el TTP, y el tan importante y vital para todos, como el del cambio climático, conducirá a Washington a una situación incompatible con la que debe mantener una superpotencia. Con su terca oposición a las ideas de otros países y a situaciones de carácter que aspiran a los dirigentes a trabajar por el bienestar común, da suficientes motivos a otros gobiernos para buscar otras alternativas para temas de gran importancia, ya sean políticos, económicos o sociales y como dijo recientemente la canciller alemana Ángela Merkel, “Debemos salir adelante solos, sin pensar en EEUU, ni contar con su apoyo”.

Rasoul Goudarzi
Rasoul Goudarzi Periodista y analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Azad de Irán. Especialista en temas principalmente de Oriente Medio e Irán. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales.

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