• El secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, en comparecencia ante la prensa, Washington, 19 de mayo de 2017.
Publicada: sábado, 20 de mayo de 2017 0:34
Actualizada: sábado, 20 de mayo de 2017 2:31

Una intervención militar de EE.UU. en Corea del Norte desencadenaría inevitablemente una ‘tragedia’ a una escala ‘increíble’, reconoce el Pentágono.

“Como ustedes saben, si tomamos la solución militar, esto va a ser trágico a una escala increíble”, indicó el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, en una rueda de prensa ofrecida el viernes desde la sede del Departamento de Defensa (Pentágono).

Para evitar eso, agregó, Washington sigue la estrategia de la presión internacional sobre Pyongyang, colaborando con sus socios en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre los que destacó a China, Japón y Corea del Sur, para hallar una salida a la actual coyuntura que se vive en la península coreana.

También, consideró que la presión que pueda ejercer China sobre Corea del Norte tendría un “impacto” sobre Pyongyang, debido a sus lazos comerciales, según ha recogido la agencia británica Reuters.

Estas declaraciones contradicen las previas advertencias lanzadas por la Administración de Donald Trump de que la era de la “paciencia estratégica” con Corea del Norte se ha acabado y que Washington podría recurrir a una opción militar contra Corea del Norte.

Como ustedes saben, si tomamos la solución militar, esto va a ser trágico a una escala increíble”, indicó el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis.

 

Las tensiones en la península de Corea aumentaron notablemente el mes pasado, después de que EE.UU. enviara a la región un grupo naval de ataque, encabezado por el portaviones USS Carl Vinson de propulsión nuclear, y las maniobras conjuntas efectuadas por EE.UU. y Corea del Sur.

Corea del Norte denuncia los movimientos de EE.UU. en la región, acusándole de llevar a la península “al borde de la guerra nuclear”. Además, ha advertido de que, ante cualquier provocación de Washington, dará una respuesta "despiadada" con ataques a las bases de EE.UU. en Corea del Sur y Japón.

Por otro lado, el Gobierno del líder norcoreano Kim Jong-un sostiene que Washington primero tiene que eliminar su “política hostil” hacia Corea del Norte para que se puedan arrancar diálogos entre ambas partes.

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