• Misiles Hellfire son colocados en un avión no tripulado (dron) estadounidense modelo Reaper en Afganistán.
Publicada: lunes, 1 de febrero de 2016 19:15

Funcionarios de alto rango de la CIA llevan años engañado intencionalmente a sus trabajadores mediante la transmisión de memorandos internos que contienen información falsa, revela The Washington Post.

La práctica de distribuír notas internas que contienen información falsa acerca de las operaciones para supuestamente proteger secretos se conoce con el término "lavado de ojos", de acuerdo con el diario estadounidense, que cita este lunes a actuales y antiguos funcionarios norteamericanos.

Al introducir falsedades en la corriente de las comunicaciones entonces se puede desestabilizar todo el sistema de supervisión de Inteligencia y el cumplimiento de la ley", ha dicho Steven Aftergood, un experto en secretos gubernamentales de la Federación de Científicos Estadounidenses. 

Veteranos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) describen la táctica como una medida de seguridad importante y un medio de proteger secretos vitales mediante la inserción de las comunicaciones falsas en las comunicaciones vía cable rutinarias durante el uso de canales separados para transmitir información precisa a los beneficiarios autorizados.

Sin embargo, otros han denunciado un importante potencial para el abuso. Más allá de la desconfianza interna implícita en la práctica, las autoridades indican que no existe un mecanismo claro para distinguir los canales por los que se practica este "lavado de ojos" o 'eyewashing' y se envía información falsa de los datos verdareros y legítimos que son examinados por el inspector general de la CIA, entregados al Congreso o desclasificados para los historiadores.

Investigadores del Senado han descubierto casos aparentes de 'eyewashing' mientras realizaban una investigación de varios años al programa de torturas de la CIA, según las fuentes citadas por el diario, que además dicen que el Comité de Inteligencia del Senado encontró inconsistencias evidentes en las comunicaciones de la CIA sobre las operaciones clasificadas, incluyendo ataques aéreos realizados con drones (aviones no tripulados).

Vista aérea de la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en Langley, Virginia, noreste de Estados Unidos.

 

Un ejemplo de ello, explican los mismos funcionarios, fue revelado en la versión clasificada del informe final de este Comité. En una ocasión, los dirigentes de la CIA enviaron un cable a la base de la Agencia en Paquistán, advirtiendo que sus agentes no estaban autorizados a seguir una operación potencialmente letal contra el presunto miembro de Al-Qaeda conocido como Abu Zubaida. Sin embargo, un segundo conjunto de instrucciones enviadas a un círculo más pequeño de agentes les pidió no tener en cuenta el otro mensaje y proceder con la misión.

En otra ocasión, los agentes de la CIA en Paquistán emitieron un cable en el que se atribuía la muerte de un miembro de alto rango del grupo terrorista de Al-Qaeda a un aumento de la violencia tribal en el noroeste del país, mientras que en realidad el militante había muerto en un ataque aéreo por un dron.  El mensaje parece haber sido diseñado para ocultar la capacidad letal de los drones, incluso entre los empleados, antes de que el programa de ataques con drones fuese ampliamente expuesto.

Esta práctica, tal como indican los funcionarios, está fundamentalmente dirigida a un público interno, con el objetivo de sembrar desinformación y no para encubrir misiones secretas de gobiernos extranjeros y otros adversarios. Destacan que, incluso entre los dorogentes de la CIA, existen muchos que no conocen el término 'eyewashing' ni saben de que trata.

Paquistaníes en un pueblo fronterizo con Afganistán condenan ataques con drones de Estados Unidos contra la población civil.

 

"Al introducir falsedades en la corriente de las comunicaciones entonces se puede desestabilizar todo el sistema de supervisión de Inteligencia y el cumplimiento de la ley", ha expresado Steven Aftergood, un experto en secretos gubernamentales de la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS, por sus siglas en inglés). 

Fred Hitz, inspector general de la CIA en los años 1990-1998, ha sostenido que el engaño intencional de los empleados de la agencia está lleno de riesgos, ya que alguien que no sabe que es un mensaje falso "podría actuar sobre esa base" de información falsa. "Eso realmente es jugar con fuego", ha dicho.

A pesar de que la ley federal conoce como delito el que un empleado del gobierno "oculta, cubre, falsifica o hace una inscripción falsa" en un registro oficial, y que, según expertos legales la CIA, no se exime de ello, esta agencia ha rechazado hacer comentario alguno al respecto.

snr/ctl/nal

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