El misil inerte, tras haber participado en simulacros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en España en el 2014, primero llegó al Aeropuerto de Fráncfort, en Alemania, luego se dirigió a París y más tarde a La Habana, capital cubana, en un avión de la compañía Air France, según ha sostenido este viernes el diario The Wall Street Journal, citando fuentes cercanas al caso.
De acuerdo con estas fuentes, EE.UU. durante un año tras el deshielo de las relaciones diplomáticas con Cuba, en diciembre de 2014, ha intentado sin éxito hacer que La Habana le devuelva el misil, el cual puede ser disparado desde helicópteros o aviones de combate como un arma antitanque.
Además de que investigadores estadounidenses están tratando de averiguar qué fue lo que salió mal —la errónea trayectoria del misil—, el rotativo cuestiona la seguridad en este tipo de operaciones y alerta sobre la pérdida de tecnología militar sensible estadounidense .
snr/ncl/mrk

