• El presidente de Irán, Hasan Rohani, en una reunión del gabinete en Teherán (capital persa), 2 de diciembre de 2020. (Foto: president.ir)
Publicada: miércoles, 2 de diciembre de 2020 16:10

El presidente de Irán enfatiza la necesidad de reducir la dependencia de los ingresos por crudo como una medida práctica para contrarrestar las sanciones de EE.UU.

El mandatario persa, Hasan Rohani, ha presentado este miércoles al Parlamento del país un proyecto de ley del presupuesto del próximo año fiscal iraní —que empezará el próximo 21 de marzo—, y ha asegurado que no planea aumentar la dependencia de los ingresos por petróleo, lo que a su juicio, será una medida bastante eficaz para hacer frente a las sanciones estadounidenses.

De hecho, Rohani ha explicado que el país espera vender más carburante el próximo año, si bien ha aclarado que eso no significa que “nuestro presupuesto se haya vuelto más dependiente del petróleo”.

“Nuestra dependencia del petróleo seguirá igual a los años anteriores y el año en curso, y el aumento de los ingresos por el petróleo se gastará en dos áreas: [a saber] el desarrollo y el empoderamiento de las personas necesitadas”, ha dicho Rohani en una reunión de su gabinete en Teherán (capital persa).

Ha dado a conocer que el proyecto de ley, que acababa de presentar a Parlamento, se enfoca en las reformas de infraestructura, salud, creación de empleos, exportaciones no petroleras y el bienestar de la nación.

 

Rohani ha denunciado que las presiones enemigas contra la nación iraní han aumentado y se han convertido, en los últimos años, en una “guerra económica a gran escala”, mediante la imposición de las sanciones.

No obstante, ha dado por fracasada la llamada política de “máxima presión” de EE.UU. y se ha manifestado esperanzado de que la República Islámica mejore las condiciones económicas el próximo año.

Efectivamente, Rohani ha destacado el fracaso de las presiones impuestas a Irán por el Gobierno de EE.UU. presidido por el ya saliente Donald Trump, que “no sabía nada de política” e iba controlado por “el dinero de Arabia Saudí y los intereses de los más radicales”, algo que le llevó a retirar a Washington del acuerdo nuclear, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés).

Entretanto, desde la salida de EE.UU. del PIAC, el sector energético de Irán, al igual que muchos otros sectores económicos del país, fue blanco de los embargos unilaterales de Washington.

En su estrategia para contrarrestar la política de restricciones estadounidenses, Irán no solo ha estado desarrollando las actividades de su industria petrolera, sino que ha impulsado su comercio no petrolero.

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