• La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, ofrece un discurso por motivo del aniversario del Día Nacional de la isla, 10 de octubre de 2017.
Publicada: martes, 10 de octubre de 2017 8:15

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, promete defender las libertades y la democracia en la isla, pese a las continuas presiones recibidas desde China.

“Tenemos que recordar que la democracia y la libertad eran derechos obtenidos a través de todos los incontables esfuerzos de la gente taiwanesa y, por lo tanto, necesitamos usar todo nuestro poder para defender los valores democráticos y de libertad de Taiwán y el estilo de vida del pueblo taiwanés”, ha afirmado este martes Tsai en un discurso ofrecido por motivo del aniversario del Día Nacional de Taiwán.

Seguidamente, ha abogado por el mantenimiento de la paz y el aumento de relaciones con Pekín, al tiempo que aclara que la isla auto-gobernada no se inclinará ante la presión china.

Tsai, en este mismo contexto, señala que su gobierno sigue buscando avances en los lazos con Pekín y promete políticas consistentes y estables al respecto.

Las declaraciones de Tsai se producen a una semana de que China celebre su Congreso del Partido Comunista, donde el presidente chino, Xi Jinping, ha adoptado un enfoque de fuerza en las disputas territoriales en los mares del Este y del Sur de China.

Tenemos que recordar que la democracia y la libertad eran derechos obtenidos a través de todos los incontables esfuerzos de la gente taiwanesa y, por lo tanto, necesitamos usar todo nuestro poder para defender los valores democráticos y de libertad de Taiwán y el estilo de vida del pueblo taiwanés”, afirma la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen.

 

Desde que el año pasado Tsai asumiera el poder en la Isla, las tensiones políticas entre Taipéi y Pekín no han parado de crecer, puesto que China, que considera a Taiwán como parte de su territorio y una provincia rebelde, sospecha que la gobernante quiere impulsar la independencia formal de la isla.

En este contexto, China ha suspendido las rondas de diálogo regular con Taiwán, y aumentado los ejercicios militares alrededor de la isla y la presión internacional para limitar la huella diplomática de Taipéi. En particular, Pekín rechaza la injerencia estadounidense en este asunto, advirtiendo de que la política de ‘Una sola China’ no es negociable.

En consecuencia, Tsai en su discurso ha tratado de ofrecer a Pekín una hoja de ruta donde su “buena voluntad” incluso podría extenderse a rebajar las pretensiones independentistas entre la línea dura de su partido.

Taiwán ofrece su mayor voluntad de diálogo a China —ha agregado la presidenta—, pues la isla no busca un enfrentamiento con Pekín, pero tampoco “admite inclinarse ante la presión”, insiste.

Además, Tsai ha reiterado la importancia de implementar una nueva política que permita forjar vínculos más estrechos con los países de la región.

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