• La alta comisionada adjunta de Protección de ACNUR, Gillian Triggs, recorre en una visita a la ciudad de Tapachula, en el sur de México.
Publicada: viernes, 3 de septiembre de 2021 1:56

La ONU expresa su preocupación sobre el flujo migratorio que se aumenta pese a los esfuerzos de los diversos gobiernos regionales de Centroamérica para detenerlo.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) expresa su preocupación por el aumento de tensiones y la “presión sin precedentes” que padecen los desplazados en Centroamérica, según se informa a través de un comunicado publicado este jueves en la página web del mencionado ente.

En la nota, suscrita por la alta comisionada adjunta del organismo, Gillian Triggs, se pide un “reparto urgente de las responsabilidades regionales”, con una mención especial para los países como El Salvador, México y Guatemala.

La funcionaria de la ONU hace constar en la misiva que, después de haber finalizado una misión de dos semanas de duración en los tres países mencionados, lugares donde investigaba una serie de programas para ofrecer atención a los desplazados que huyen de sus hogares por falta de seguridad y aumento de violencia, considera que el aumento de peticiones de protección internacional es exponencial a las restricciones fronterizas que limitan el acceso al asilo.

Durante su periplo, agrega el texto, Triggs se encontró con unas historias desgarradoras de violencia sexual, amenazas de muerte y extorsión, pese a los esfuerzos de los respectivos gobiernos y autoridades salvadoreñas y mexicanas para poner fin a este imparable flujo migratorio

 

En México, Guatemala y El Salvador, he visto la tremenda tensión a la que está sometida la región debido a los crecientes flujos de refugiados y migrantes. Los gobiernos y la sociedad civil están haciendo esfuerzos extraordinarios para hacer frente a estos desafíos”, expuso.

Es más, la alta empleada de Naciones Unidas resaltó que “diferentes necesidades requieren de diferentes respuestas; así que los Estados tienen que ofrecer otras salidas a los migrantes a través de la educación, la movilidad laboral, la reunificación familiar y otros procesos de inmigración, además de protegerlos”.

En los últimos meses, una ola de migrantes, en su mayoría procedentes de países centroamericanos, se ha dirigido hacia la frontera entre EE.UU. y México con la esperanza de cruzar la línea divisoria en busca de forjarse una vida mejor para ellos y sus familias, incluso poniendo sus vidas en peligro. 

La extrema pobreza, la violencia, el desempleo y la corrupción en medio de la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, son las razones que alegan los migrantes para abandonar sus respectivas patrias y buscar el sueño americano.

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