• El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, junto a su entonces ministro de Justicia, Sergio Moro.
Publicada: martes, 2 de junio de 2020 0:55

El exministro brasileño Sergio Moro afirma que el presidente Bolsonaro pretende flexibilizar las leyes sobre tenencia de armas para “promover una rebelión armada”.

Mediante un comunicado emitido el lunes en su cuenta de la red social Twitter, el exministro de Justicia brasileño ha advertido de que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aprovechando las protestas contra las restricciones por la pandemia del coronavirus trata incentivar una “rebelión armada” contra los gobernadores del país que cumplan con las medidas necesarias para hacer frente a la enfermedad mortal.

Las palabras de Moro se producen luego del anuncio del mandatario brasileño que argumenta que las Fuerzas Armadas pueden actuar como poder moderador, de forma puntual, cuando hay un punto muerto entre los otros Poderes del Estado.

De acuerdo con Moro, las medidas de flexibilización “no debe ser utilizadas, como pretendía el presidente, para promover una especie de rebelión armada contra las medidas sanitarias impuestas por gobernadores y alcaldes”.

Moro abandonó su puesto tras acusar al presidente Bolsonaro de injerencia política en la Policía Federal, al echar al director general de la Policía Federal (PF), Mauricio Valeixo, mano derecha de Moro, pedir informes de inteligencia de la Policía Federal y no cumplir su palabra de garantizarle “carta blanca” para luchar contra la corrupción.

“Nada consigue con ofensas y bravatas”, respondió Moro a unas declaraciones de Bolsonaro en las que tachó al exministro de “cobarde” y de servir a “otra ideología”.

 

El anuncio de Bolsonaro se produce mientras Brasil vive una crisis sanitaria por mala gestión del presidente que ha convertido a este país en el epicentro de la pandemia de la COVID-19 en América Latina.

Desde el comienzo del brote del coronavirus en Brasil, Bolsonaro, además de ignorar la cuarentena, ha minimizado el virus mortal, salió a las calles sin máscara, comió relajadamente en las calles y sobre el avance de la propagación del virus dijo: “Van a morir, lo siento”.

Además, Bolsonaro enfrenta una fuerte caída de su popularidad y se han reforzado las peticiones a que se someta al presidente ultraliberal a un juicio político.

shz/ncl/mjs