• El depuesto presidente de Bolivia Evo Morales, en una conferencia de prensa en El Alto, 9 de noviembre de 2019.
Publicada: sábado, 4 de julio de 2020 9:16

El depuesto presidente de Bolivia, Evo Morales, informa de una alianza entre Áñez y el expresidente Mesa para cumplir las órdenes de EE.UU. ante los comicios.  

Cumpliendo las instrucciones del Gobierno de (el presidente de EE.UU., Donald) Trump, (el expresidente Carlos) Mesa y (la presidenta interina, Jeanine) Áñez acordaron un pacto para ir ‘juntos’ en las elecciones del 6 de septiembre en Bolivia”, anunció el viernes Morales en su cuenta en Twitter.

Tras haber acusado a ellos de ser protagonistas del golpe de Estado de noviembre de 2019 y responsables de la crisis sanitaria y económica que sufre el país andino, Morales despreció la formación de una alianza entre quien (en referencia a Mesa) pedía limosnas a las transnacionales en vez de enfrentarlas, y quien se dedica a hacer negocios hasta con los respiradores, en lugar de salvar la vida de la gente en medio de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

Sus críticas se produjeron luego de que un ministro de gobierno de facto, Arturo Murillo, afirmara que Áñez tendría “muy buenas propuestas” para Mesa y que en las elecciones “habrá sorpresas”.

 

Bolivia se prepara para celebrar nuevas elecciones generales, las cuales fueron postergadas para el 6 de septiembre por la crisis sanitaria generada por la pandemia.

De acuerdo con las más recientes encuestas, el exministro de Economía Luis Arce, candidato presidencial del Movimiento al Socialismo (MAS), partido liderado por el depuesto Morales, encabeza las preferencias electorales de cara a la votación de septiembre.

Esto mientras conforme a un sondeo elaborado por la filial en Bolivia de la fundación alemana Friedrich Ebert Stiftung (FES), publicado el 25 de junio, el 53,6 % de los encuestados cree que Áñez “nunca debió haberse presentado como candidata”.

Morales acusa al gobierno de facto de Áñez de sacar provecho político de la COVID-19 y de usar las ayudas sociales para fines electorales. A la autoproclamada presidenta se la critica por autorizar la asignación de más de 5 millones de dólares para comprar agentes químicos a fin de reprimir las manifestaciones en su contra, en vez de invertir en el sector de la salud en plena pandemia.

msm/ktg/mjs/msf