• El ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Publicada: miércoles, 17 de febrero de 2016 0:02
Actualizada: miércoles, 17 de febrero de 2016 3:37

El ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, el martes, a cinco días de celebrarse el referendo que permitiría la repostulación de jefe de Estado Evo Morales, denunció que EE.UU. está detrás de un complot para dañar los negocios de China en el país andino.

“Lo que se trata es de desacreditar la inversión china en Bolivia, en América Latina, este es un ataque alevoso de Estados Unidos, por supuesto en contra de Bolivia”, acusó el martes Quintana, argumentando que a Washington le "incomoda" que el Estado Plurinacional de Bolivia tenga como aliados a China y Rusia en su carrera incesante de desarrollo.

Lo que se trata es de desacreditar la inversión china en Bolivia, en América Latina, este es un ataque alevoso de Estados Unidos, por supuesto en contra de Bolivia”, denunció el ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

El ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en una conferencia de prensa muestra un libro del periodista Carlos Valverde, al que acusa de ser agente encubierto de la embajada de Estados Unidos, 16 de febrero de 2016.

 

El ministro acusó al periodista boliviano Carlos Valverde de ser “un agente encubierto” al servicio de la embajada estadounidense en La Paz, capital de Bolivia, y de haber ejecutado el supuesto "montaje” sobre el tráfico de influencia que involucra al entorno de Morales.

El 3 de febrero, Valverde aseguró que la expareja de Morales, Gabriela Zapata, fue nombrada gerente comercial de la empresa china CAMC, tras hacerse esta con contratos valorados en más de 560 millones de dólares para ejecutar proyectos en Bolivia.

La denuncia —recalcó el ministro— tiene como objetivo involucrar al mandatario en casos de corrupción y “tratar de afectar la presencia de la República Popular de China, que nos está acompañando para desarrollar el país, no solamente en Bolivia, sino en América Latina”. En octubre, Pekín destinó un crédito de 7000 millones de dólares para distintos proyectos en el país suramericano.

Estas acusaciones se formulan a la puertas de un crucial referendo en Bolivia: el próximo domingo 21 de febrero los bolivianos votarán para establecer si se modifica el artículo 168 de la Carta Magna, permitiendo al presidente Morales participar en las próximas elecciones generales de 2019.

Quintana, asimismo, apuntó que la conspiración contra el Gobierno de Morales se trama desde la legación diplomática de EE.UU. en Bolivia, bajo la batuta del encargado de negocios Peter Brennan, quien el año pasado mantuvo una reunión con Valverde.

Estados Unidos, a través de sus agentes internos en Bolivia, busca torpedear la democracia boliviana y derrocar a Morales. "No somos la excepción", se lamentó Quintana en alusión a las no pocas acciones desestabilizadoras que impulsa Washington contra los gobiernos progresistas.

En la misma jornada Morales advirtió de que no permitirá ninguna conspiración que provenga del exterior y adelantó que su Gobierno está evaluando la posibilidad de expulsar a Brennan por actuar de “manera atrevida” y reunirse con líderes de la oposición.

Morales, abierto opositor a las políticas imperialistas, ya expulsó en 2008 al entonces embajador de Estados Unidos en su país y a la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), y en 2013, a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés). 

El dignatario andino, durante el proceso hacia el referendo, ha denunciado varias veces la "campaña mediática" orquestada por la oposición con el apoyo de Estados Unidos para generar problemas e inestabilidad en el país andino y recuperar influencia en América Latina, a la que considera su "patio trasero". 

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