• Protesta en Baréin contra el ataque sistemático a los rituales de Muharram por parte de las fuerzas de Al Jalifa, 6 de agosto de 2021.
Publicada: viernes, 13 de agosto de 2021 15:09

El régimen de Baréin está utilizando la pandemia como excusa para atacar los rituales chiíes durante Muharram y amenazar a los organizadores de estas ceremonias.

Los musulmanes chiíes celebran cada año las ceremonias de duelo por el martirio del nieto del Profeta del Islam, el Hazrat Muhamad (la paz sea con él), el Imam Husein (la paz sea con él) y sus 72 seguidores, quienes fueron martirizados en el Día de Ashura, el décimo día del mes de Muharram (primer mes del calendario lunar), en el año 680 d.C. en el desierto de Karbala, situado en Irak, de una forma bárbara, a manos de las tropas del entonces califa omeya, Yazid I.

Este año, a medida que avanza la pandemia de coronavirus, causante de la COVID-19, los gobiernos y las autoridades sanitarias de todo el mundo exigen a las personas que conmemoren el evento a que celebren las rituales de duelo de Muharram bajo estrictas pautas de salud.

En Baréin, sin embargo, el régimen de los Al Jalifa prohibió a musulmanes chiíes realizar estas ceremonias, aparentemente para combatir la pandemia, pero los críticos dicen que hay otras razones detrás de estas prohibiciones.  

Según los informes, las autoridades han citado y amenazado a los principales organizadores de los rituales de duelo y han advertido a algunos centros religiosos que, en caso de albergar rituales de Muharram, serían multados y cerrados durante tres años.

Además, el aparato de seguridad baréini ha hecho que algunos medios de comunicación locales publiquen artículos en contra de la organización de estas ceremonias.

 

El clérigo más destacado chií de Baréin, el sheij Isa Ahmad Qasem, ha condenado la decisión de Manama de prohibir las ceremonias de duelo en Muharram, lamentando el doble rasero sobre la prohibición mientras los centros de negocios, mercados, piscinas y clubes deportivos han reabierto en en la isla.

Cada año, la discriminación contra los musulmanes chiíes en Baréin aumenta durante Muharram y las fuerzas policiales acosan constantemente a esta comunidad durante estos eventos.

Sin embargo, la discriminación y represión de eventos religiosos ha tomado una nueva forma en los últimos dos años, porque las autoridades bareiníes están utilizando la pandemia como excusa para imponer sus acciones represivas y crear nuevas limitaciones a la libertad del culto.

El año pasado, durante el mes de Muharram, al menos 20 líderes religiosos fueron convocados con respecto al contenido de sus sermones y oraciones, y se restringió las procesiones rituales de Ashura.

El régimen de Al Jalifa está acusado de discriminar sistemáticamente a la comunidad chií del país, que representa la mayoría de la población de Baréin.

Los datos del proyecto ACLED-Religión alertan sobre las consecuencias a largo plazo de estas restricciones y la represión de las prácticas religiosas chiíes.

Entre enero y marzo de 2021, ACLED-Religion registró seis eventos de acoso judicial contra diversas prácticas chiíes, incluidas las celebraciones relacionadas con Ashura, la oración musulmana (Adhan) y otros rituales no especificados.

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