La huelga de 47 centros regentados por cristianos debido a divergencias con el ministerio de educación israelí ha dejado sin clases por tercer día consecutivo a 33.000 niños israelíes que profesan esta fe.
Parece que (el ministro de educación israelí, Naftali) Bennet no ve a los 33.000 niños cristianos. Los niños permanecen en casa, pero él ni los ve", denuncia, el coordinador de la Secretaría General de Escuelas Cristianas, el padre Abdel Masih Fahim.
La medida de presión se inició con motivo del inicio del nuevo año escolar después de que las partes no acordaran sobre el porcentaje de financiación que van a recibir estos instituciones en su condición de centros privados.
Por su parte, el coordinador de la Secretaría General de Escuelas Cristianas, el padre Abdel Masih Fahim, señaló el jueves que como "las diferencias entre el ministerio y las escuelas persiste, así que la huelga continúa".

"Parece que (el ministro de educación israelí, Naftali) Bennet no ve a los 33.000 niños cristianos. Los niños permanecen en casa, pero él ni los ve", añadió para después afirmar que el tema podría ser tratado durante una próxima reunión entre el papa Francisco y el presidente del régimen israelí, Reuven Rivlin que viajó el miércoles a Roma (Italia).
Después de que el ministerio de educación recortara ayudas a la educación privada, los centros educativos cristianos demandan fondos financieros adicionales de 100 millones de shékels (22,7 millones de euros o 25,5 millones de dólares) para ayudar a sus centros.
"Desgraciadamente, su actitud hacia los cristianos es la de no vernos, y decir 'esta gente son unos pocos", exclamó por su parte Wadíe Abu Nasser, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén.
Unos 150.000 cristianos de origen palestino que viven en los territorios ocupados, organizaron el pasado mayo una protesta para denunciar que sus centros educativos reciben menos fondos que los centros educativos ultraortodoxos judíos.
nas/ncl/rba

