• El presidente del régimen israelí, Isaac Herzog, habla en Al-Quds (Jerusalén), 14 de julio de 2022. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 14 de agosto de 2022 14:17

Israel acusa a Rusia de suministrar armas a las facciones palestinas de la Resistencia; un señalamiento que Moscú rechaza.

Las relaciones ruso-israelíes van hacia una mayor tensión, pese a que esta semana el presidente israelí, Isaac Herzog, se comunicó con su par ruso, Vladímir Putin, para rebajar las tiranteces. 

El contacto no fue del todo cordial, según filtraron fuentes cercanas al mandatario israelí, quien hizo la llamada telefónica a petición de su primer ministro, Yair Lapid, para tratar el cierre de la sede de la Agencia Judía en Moscú, organismo responsable de facilitar el traslado de los judíos rusos a los territorios ocupados palestinos. 

El periódico hebreo Maariv, citando a fuentes rusas no identificadas, indicó que durante la conversación, “Herzog informó a Putin sobre envíos de armas que pasan por Rusia en su camino hacia las facciones armadas palestinas, pero los círculos del Kremlin lo negaron y dijeron; Nunca se planteó el tema”.

El diario israelí agregó que el presidente ruso rechazó el supuesto envío de armas de origen ruso a los grupos de Resistencia palestinos.

 

No obstante, según el informe, Herzog afirmó que tenía información de inteligencia que indicaba la fuente y el camino que transcurren las armas hasta llegar a las organizaciones palestinas, además de pedirle a Putin que tomara medidas para bloquear las rutas del envío de armamento desde Rusia a Palestina.

¿Cómo inició la tensión?

Las relaciones entre Moscú y el régimen de Tel Aviv pasan por sus momentos difíciles tras el conflicto en Ucrania. Desde el comienzo de la operación militar rusa en el territorio ucraniano el 24 de febrero pasado, Moscú alerta que Israel respalda a los neonazis en Ucrania y ha advertido con responder tales ayudas a Kiev, si son confirmadas.

En medio de esta tensión, el Gobierno ruso envió a principios de julio una carta a la Agencia Judía, encargada de alentar la inmigración de judíos rusos a los territorios ocupados por Israel, ordenando la detención de sus operaciones en el país euroasiático, incluso el Ministerio de Justicia pidió oficialmente “la disolución” de dicha agencia.

 

Además, una serie de organizaciones judías en Rusia han recibido cartas de advertencia similar del Gobierno de Putin, sobre todo las que operan con fondos estadounidenses e israelíes, publicó el rotativo The Jerusalem Post (Jpost).

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