• El rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud durante una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico.
Publicada: lunes, 21 de agosto de 2017 7:26

En plena crisis diplomática Riad-Doha, un diario árabe desvela que Arabia Saudí planea lanzar una ‘sala de operaciones especiales’ para la oposición catarí.

Según informó el domingo el rotativo internacional árabe Rai al-Youm, el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, se ha reunido últimamente durante sus vacaciones en Tánger (Marruecos) con Abdolá bin Ali al-Thani, una de las prominentes figuras de la oposición catarí.

Durante el encuentro, el rey saudí permitió a Abdolá la formación de una “sala de operaciones especiales” destinada a lo que llamó “brindar servicio al pueblo catarí”.

De acuerdo a Al-Thani, la sala estudiará y satisfará las demandas de los ciudadanos cataríes que participan en el peregrinaje a La Meca (ciudad saudí) para llevar a cabo el Hach, así como la de los ciudadanos cataríes residentes en Arabia Saudí, apostilló el diario.

Sin embargo, la creación de la referida sala es posiblemente para allanar el camino para las actividades de los grupos de la oposición de Catar, tal como se formó para los adversarios sirios en Jordania y Turquía, señaló Rai al-Youm.

“El acercamiento de Riad al sheij Abdolá bin Ali y a otras figuras de la oposición que se reunirán en la sala de operación funcionará como un gobierno en el exilio”, indicaron fuentes citadas anónimamente por el mismo diario.

El acercamiento de Riad al sheij Abdolá bin Ali y a otras figuras de la oposición que se reunirán en la sala de operación funcionará como un gobierno en el exilio”, indicaron fuentes citadas anónimamente por el diario Rai al-Youm.

 

El sheij Abdolá, cuyo nombre surge como una rama de la familia real de Catar, fue excluido del poder por Jalifa bin Hamad al-Thani, el abuelo del actual emir del país, Tamim bin Hamad al-Thani.

La visita se produce en medio de una tensión diplomática entre Doha y Riad. En junio, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto y Baréin anunciaron la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Catar, cerraron las fronteras terrestres y bloquearon el espacio aéreo a los medios de transporte cataríes, además de imponer sanciones a entidades de ese país, como represalia por su apoyo a la agenda iraní y a grupos “terroristas”.

Ante el cerco impuesto por Riad y sus aliados, Catar ha advertido de que disparará contra cualquier buque de los citados cuatro países sancionadores que intenten entrar en sus aguas.

Desde entonces, han fracasado todos los intentos de rebajar la escalada de tensión diplomática, ya que el cuarteto ha mandado una lista de demandas al pequeño emirato del Golfo Pérsico, que la rechaza juzgándola  de “injusta” e “infactible”.

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