• La David Johnson, uno de los cuatro soldados estadounidenses muertos en una emboscada de grupos armados en Níger.
Publicada: domingo, 12 de noviembre de 2017 17:27
Actualizada: domingo, 12 de noviembre de 2017 18:42

El cuerpo de uno de los cuatro soldados estadounidenses asesinados durante una emboscada en Níger muestra que pudo haber sido ejecutado después de ser capturado.

Dos testigos locales han indicado que el cuerpo de uno de los cuatro soldados de las Fuerzas Especiales del Ejército de EE.UU. fue encontrado con los brazos atados y una gran herida en la parte posterior de la cabeza, lo que sugiere la hipótesis de que probablemente fuera ejecutado, informó el sábado el diario estadounidense The Washington Post.

Según dicho reporte, el Departamento estadounidense de Defensa (el Pentágono) está llevando a cabo una investigación sobre el ataque en Níger, mientras los legisladores expresan su preocupación de que hayan recibido información insuficiente o conflictiva sobre lo sucedido.

Por su parte, un oficial militar de EE.UU., con conocimiento de la investigación sobre la emboscada, admitió que el cuerpo del sargento La David Johnson parecía brutalmente maltratado.

 

El cuerpo del soldado, que estuvo dos días desaparecido, fue hallado el 6 de octubre, dos días después del ataque producido fuera de la remota aldea de Tongo-Tongo, incidente en el que también murieron cinco soldados nigerinos.

La viuda del soldado muerto, Myeshia Johnson, ha declarado que las autoridades militares de Estados Unidos le aconsejaron que no viera su cadáver, una sugerencia que a menudo se hace cuando los restos están gravemente desfigurados.

Myeshia se ha quejado de recibir poca información sobre lo que le sucedió a su cónyuge mientras ha acusado al presidente de EE.UU., Donald Trump, de actuar con arrogancia sobre su esposo en una llamada de condolencia, algo que la Casa Blanca ha negado.

Mientras tanto, varios investigadores militares estadounidenses han llegado a Níger para tratar de determinar qué sucedió en el asalto del 4 de octubre contra un equipo de 12 integrantes de las Fuerzas Especiales de EE.UU. y 30 efectivos del Ejército nigerino.

El caso ha recibido una enorme atención en Estados Unidos debido a versiones contradictorias sobre si los soldados estaban en una patrulla de bajo riesgo o si habían cambiado de planes y se habían lanzado en busca de insurgentes locales. También se han planteado preguntas sobre por qué el equipo estaba ligeramente armado, dado el peligro existente en el área.

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